"EDUARDO MARTÍNEZ TORNER", por Modesto González Cobas
Nació en Oviedo el 7 de abril de 1888. Musicólogo, folclorista, compositor, pianista y profesor, estudió solfeo con Antonio Fernández Cuevas y piano con Saturnino del Fresno. En 1907 se examinó por libre de cinco cursos en el Conservatorio de Madrid y tres años después acabó la carrera de piano. En 1910 publicó su primer estudio, La Copla, y entre 1910 y 1912 trabajó la composición con temas populares que él mismo recopilaba por los pueblos de Asturias,
orientado por el organista de la catedral de Oviedo, Ignacio Ruiz de la Peña. Su nombre aparece por primera vez en la Crónica de Asturias como autor de Suite asturiana, Cuarteto en Do menor y Piezas breves.
Con el deseo de completar sus estudios musicales en el otoño de 1912 se trasladó a París ingresando como alumno oficial en la Schola Cantorum. Paralelamente seguía también las enseñanzas que impartía Tierson en la École des Hautes Ètudes Sociales. D’Indy (Director de la Schola Cantorum) y Tiersot tuvieron una influencia destacada en su vocación de investigador. Cautivado por el ambiente cultural galo, permaneció dos años en París, fijando su residencia en el barrio latino. Las vacaciones de cada curso las pasaba en Asturias ocupado en realizar investigaciones folclórico-musicales por los pueblos y aldeas, aplicando en cada caso los métodos y las explicaciones de París. Como consecuencia de la primera guerra mundial (1914-18) no pudo volver a la Schola Cantorum, que había cerrado sus puertas como se lo comunicó D’Indy por carta el 26 de diciembre de 1914.
A partir de este momento distribuyó su tiempo entre sus estudios folclórico-musicales, algún concierto de piano y una especial dedicación al romancero asturiano. Su aportación al Archivo Menéndez Pidal, tanto en la primera encuesta “Asturias 1914” como en las dos siguientes de 1916, ha sido valorada como muy importante. En 1915 decidió dar a conocer sus trabajos a través de varias conferencias, que desvelaron una Asturias popular musical totalmente desconocida: dió una primera conferencia el 10 de febrero en el paraninfo de la Universidad de Oviedo, y la segunda tuvo lugar en el Teatro Campoamor al día siguiente, ilustradas ambas por el piano que él mismo tocaba y las voces de María Argüelles y José Menéndez Carreño. A estas conferencias siguieron otras en el Ateneo Obrero, Teatro Jovellanos, Centro Asturiano de Madrid o nuevamente en el Campoamor…
La Diputación Provincial de Asturias le subvencionó para estudiar en las bibliotecas de Madrid los distintos cancioneros españoles y extranjeros. Se incorporó al Centro de Estudios Históricos como director colaborador de Menéndez Pidal.
Quedó adscrito a la Sección de Musicografía y Folklore, de la que llegaría a ostentar su jefatura. Se instaló en la Residencia de Estudiantes, donde, entre otros, tuvo por compañeros a Buñuel, García Lorca y Dalí. Lorca y Torner tenían un tema de interés común: las canciones populares que ambos tocaban en el piano Pleyel de la Residencia. En Las nanas infantiles Lorca incluyó cuatro añadas de madre adúltera tomadas del Cancionero musical de la lírica popular asturiana de Torner. A poco de ingresar en el Centro de Estudios Históricos y a propuesta de Menéndez Pidal, la Junta para Ampliación de Estudios le pensionó para colectar romances tradicionales en Asturias y León, logrando reunir 83 asturianos y 137 leoneses, todos con sus correspondientes textos y melodías. La misma junta le subvencionó para explorar otras regiones de España.
En septiembre de 1918 pronunció una conferencia en el paraninfo de la Universidad de Oviedo, que trató del origen del ritmo en la canción popular sobre cuatro canciones de pandero. Acompañó al piano a María Argüelles y a José Menéndez Carreño; entre otras, se interpretó la canción La dama y el pastor. En 1919 colaboró con Navarro Tomás en la creación del Archivo de la Palabra y de la Canción Popular. Para esta institución logró reunir unos dos mil discos de gramófono con canciones, melodías de romances y ritmos populares y tradicionales. La Diputación Provincial de Asturias, consciente de sus trabajos, en 1920 editó su Cancionero musical de la lírica popular asturiana, con 500 melodías (479 vocales y 21 instrumentales) colectadas en 70 pueblos de la región pertenecientes a 33 municipios y extraídas del gran fondo lírico tradicional. En ella rompió con el criterio de agrupar las melodías por el significado de sus letras, para clasificarlas con base en el estudio de la línea melódica.
En 1920 compone Fue una noche, que sirvió como obra obligada en el Concurso Regional de Coros en Gijón. De este mismo año es también la canción Si vas a Covadonga.
En el recital de guitarra de Regino Sainz de la Maza en el Teatro de la Comedia de Madrid (5-XII-1922) interpretó la Fantasía de Milán y las Variaciones sobre un tema popular de Narváez (ambas del s. XVI), cuya transcripción y estudio había realizado Torner. Del 16 de enero al 25 de marzo de 1922 impartió un curso para extranjeros en el Centro de Estudios Históricos de Madrid, donde trató sobre la música popular española, con ejemplos musicales. En 1923 Orfeo Tracio editó por encargo de la Junta para Ampliación de Estudios, la Colección de vihuelistas españoles del siglo XVI. Narváez, el Delphín de la música.La obra tuvo una gran repercusión en la prensa española y entre los críticos franceses. En octubre de 1923 dió varias conferencias-concierto y publicó “Indicaciones prácticas sobre la notación musical de los romances”, en el mismo volumen que “Los romances que deben buscarse en la tradición oral” de María Goyri de Menéndez Pidal, edición de la Junta para Ampliaciones de Estudios.
En 1924 embarcó para La Habana, acompañado por el intérprete José Menéndez Carreño y su hija Faustina. Esta embajada artística duró ocho meses, cinco en Cuba y tres en México. En 1925 se sumó al homenaje a Menéndez Pidal con un “Ensayo de clasificación de las melodías de romance”. En esta época Torner comunica en periódicos regionales que tiene mil canciones asturianas más para una segunda edición de su Cancionero musical de la lírica Asturiana.
En 1927 la Comisión de Estudios de Galicia le encomendó el Cancionero gallego, ayudado por el investigador gallego Jesús Bal y Gay. Este cancionero estaba listo para la imprenta en 1936, pero como consecuencia de la guerra civil los originales aparecieron muchos años más tarde salvados del fuego. No llegaron a editarse hasta 1973.
La mayor parte de su música coral corresponde a la década de 1920 y determinadas obras fueron elaboradas pensando en los coros asturianos, así: Fiesta en la aldea fue compuesta para el Orfeón de Mieres, y El chénguere y la Suite llanisca para el Orfeón de Oviedo.
El 9 de mayo de 1928 estrenó en el Teatro de La Latina de Madrid la zarzuela La promesa. Siguió recorriendo España, pensionado por la Junta para Ampliación de Estudio y llego a colectar centenares de romances tradicionales y canciones populares recogidas de viva voz.
En 1931 publicó “La canción tradicional española musicalmente considerada”, con la que se abre el tomo II de Folklore y costumbres de España, se trata de toda una panorámica musical popular española. El 3 de marzo de 1931 estrenó en el Teatro Fuencarral de Madrid su segunda zarzuela, La Maragata, con libreto de López Alarcón y Alfredo Escosura, y la colaboración musical de Cases. Compuso una tercera zarzuela, Rosina, que terminó en guión cinematográfico con el nombre de Cumbres; el argumento se desarrolla en la montaña de ambiente vaqueiro sobre 1870.
En 1932 quedó vinculado al Conservatorio Nacional de Madrid desempeñando interinamente la cátedra de Prácticas de Folklore. También se le nombró profesor de la Institución Libre de Enseñanza. Perteneció asimismo a la Junta Nacional de Música.
En 1935 publicó otros dos libros: Temas folklóricos. Musica y poesía y Metodología del canto y de la música. También este año pronunció una conferencia muy elogiada, “La música en la época de Lope de Vega”, a propósito del tricentenario de la muerte del dramaturgo, y entró en el comité Ejecutivo del Museo del Pueblo Español.
En 1936 se publicó su libro El folklore en la escuela. El inicio de la guerra civil sorprendió a su familia separados (su esposa e hija en Asturias y él con su hijo en Madrid). En noviembre de1937 se hallaba en Valencia, donde estaba el
gobierno de la república, y al cabo de un año se trasladó a Barcelona. Este traslado significó la pérdida de muchos de sus papeles, a pesar de lo cual continuó su labor investigadora. Centró su actividad en el Consejo Central de la Música, que presidía Salvador Bacarisse, y dió charlas radiofónicas precursoras de las que más tarde daría en la BBC de Londres. En 1938 publicó en Barcelona Canciones populares españolas armonizadas para coro, que editó el citado Consejo, y Danzas valencianas (dulzaina y tamboril), por el Centro de Estudios Históricos del País Valenciano que costeó la Junta para Ámpliación de Estudios. En 1939 estaban en imprenta Seis canciones españolas de la época de Cristóbal Colón, con un prefacio en español e inglés, transcripción de los códices originales por Eduardo Martínez Torner. Retiró las pruebas de imprenta para corregirlas dos días antes de la entrada del ejército franquista en la ciudad. Con las prisas y el temor de la huida urgente quedaron en Barcelona más de tres mil fotografías de códices de los siglos XV, XVI y XVII y varios trabajosmás.
Hacia el exilio y como miles de españoles, llegó andando a la frontera francesa de La Perthus. Lo internaron en el campo de refugiados de Argelés, cerca de Perpiñán, en cambio a su hijo –con 18 años- lo enviaron a la costa de Normandía; no volverían a reunirse. En septiembre de 1939 pudo salir de Francia por mediación del Comité National Britannique d’Aidee á l’Espagne y se instaló en Londres, donde murió tras 16 años de exilio.
Durante estos 16 años de exilio fue designado colaborador y profesor del Instituto Español y de la Fundación Luis Vives de Londres, enseñó y publicó varios artículos en su boletín y dos libros. Además tuvo a su cargo un programa en la BBC acerca de temas folclóricos. En 1943 la Fundación Luis Vives de Londres le pensionó para trabajar en un triple proyecto que tenía empezado: estudio sobre la música popular española; metodología para la transcripción de la música popular; y la onomatopeya y el oído idiomático español. En 1947 publicó Cuatro danzas de la época de Cervantes, que editó en Londres su amigo y paisano Carlos Prieto. También este año pudo reunirse finalmente con su esposa e hija en Londres.
En 1948 publicó el Cancionero musical español, con 24 canciones populares, dirigido a los profesores que fuera de España enseñaban el idioma español. En 1949 publicó Ritmo y color en la literatura española y en 1953, Ensayos sobre estilística literaria española.
La relación con Federico García Lorca en la etapa de la Residencia de Estudiantes de Madrid tuvo su prolongación en Londres al tener la oportunidad de hacer una serie de adaptaciones musicales para la BBC de diversas obras de Lorca, como Bodas de sangre, La casa de Bernalda Alba y Yerma, entre otras, con versión inglesa de George Leeson y la colaboración de Rafael Nadal.
En 1955 dió en Londres un ciclo de seis conferencias sobre folclore español y preparaba otro sobre instrumentos típicos españoles. Falleció el 17 de febrero de este año. Un mes después la BBC emitió su última colaboración: “Curiosidad literaria, sobre un tema de romance gallego”.