|
In a cavern, in a canyon Excavating for a mine Lived a miner forty-niner And his daughter, Clementine. Oh, my darling, oh, my darling Oh, my darling Clementine You are lost and gone forever Dreadful sorry, Clementine.
Light she was and like a fairy And her shoes were number nine Herring boxes without topses Sandals were for Clementine.
Oh, my darling, oh, my darling Oh, my darling Clementine You are lost and gone forever Dreadful sorry, Clementine.
Drove she ducklings to the water Every morning just at nine Hit her foot against a splinter Fell into the foaming brine.
Oh, my darling, oh, my darling Oh, my darling Clementine You are lost and gone forever Dreadful sorry, Clementine.
Ruby lips above the water Blowing bubbles soft and fine But, alas, I was no swimmer, So I lost my Clementine.
Oh, my darling, oh, my darling Oh, my darling Clementine You are lost and gone forever Dreadful sorry, Clementine.
In a churchyard near the canyon Where the myrtle doth entwine There grow roses and the posies Fertilized by Clementine.
Oh, my darling, oh, my darling Oh, my darling Clementine You are lost and gone forever Dreadful sorry, Clementine.
Then the miner, forty-niner Soon began to peak and pine Thought he oughter join his daughter Now he's with his Clementine.
Oh, my darling, oh, my darling Oh, my darling Clementine You are lost and gone forever Dreadful sorry, Clementine.
In my dreams she still doth haunt me Robed in garments soaked in brine Though in life I used to hug her Now she's dead, I'll draw the line.
Oh, my darling, oh, my darling Oh, my darling Clementine You are lost and gone forever Dreadful sorry, Clementine.
How I missed her, how I missed her How I missed my Clementine Till I kissed her little sister And forgot my Clementine.
Oh, my darling, oh, my darling Oh, my darling Clementine You are lost and gone forever Dreadful sorry, Clementine.
|
En una caverna, en un cañón, Excavando para una mina, Vivía un minero de cuarenta y nueve años Y su hija Clementina.
¡Ho! mi querida, ¡Ho! mi querida ¡Ho! mi querida Clementina Te perdimos y te fuiste para siempre Cuánto lo siento, Clementina.
Ligera era y como una hada Y calzaba un cuarenta y tres Latas de arenques sin tapas Hacían sandalias para Clementina.
¡Ho! mi querida, ¡Ho! mi querida ¡Ho! mi querida Clementina Te perdimos y te fuiste para siempre Cuánto lo siento, Clementina.
Llevaba los patitos al agua Cada mañana a las nueve Tropezó contra una palo Y cayó en la salmuera espumosa.
¡Ho! mi querida, ¡Ho! mi querida ¡Ho! mi querida Clementina Te perdimos y te fuiste para siempre Cuánto lo siento, Clementina.
Sus labios de rubí por encima del agua Soplaban burbujas lindas y delicadas, Pero, ¡ay! yo no sabía nadar Luego perdí a mi Clementina.
¡Ho! mi querida, ¡Ho! mi querida ¡Ho! mi querida Clementina Te perdimos y te fuiste para siempre Cuánto lo siento, Clementina.
En el cementerio cerca del cañón Donde el mirto se entrelaza, Ahí crecen rosas y ramilletes Fertilizados por Clementina.
¡Ho! mi querida, ¡Ho! mi querida ¡Ho! mi querida Clementina Te perdimos y te fuiste para siempre Cuánto lo siento, Clementina.
Luego el minero de cuarenta y nueve años Pronto empezó a tener altibajos Pensó que debería juntarse con su hija, Ahora está con Clementina.
¡Ho! mi querida, ¡Ho! mi querida ¡Ho! mi querida Clementina Te perdimos y te fuiste para siempre Cuánto lo siento, Clementina.
En mis sueños todavía me ronda Vestida de prendas empapadas de salmuera Aunque la solía abrazar viva, Ahora está muerta, ya se acabó.
¡Ho! mi querida, ¡Ho! mi querida ¡Ho! mi querida Clementina Te perdimos y te fuiste para siempre Cuánto lo siento, Clementina.
Cuánto la eché de menos, cuánto la eché de menos, Cuánto eché de menos a mi Clementina Hasta que besé a su hermanita Y olvidé a mi Clementina.
¡Ho! mi querida, ¡Ho! mi querida ¡Ho! mi querida Clementina Te perdimos y te fuiste para siempre Cuánto lo siento, Clementina.
|