Degaña es un municipio del suroccidente de
Asturias comprendiendo la mayor parte de su superficie el
valle del río Ibias, que discurre flanqueado -al Norte- por la Sierra de
Degaña y por la Cordillera Cantábrica -al Sur-. La Sierra del Rebollar -al
Oeste- se introduce en el valle del Ibias, separándolo de las conocidas como
tierras de cunqueiros, por donde fluye el río de la Collada, unión
entre Ibias y Degaña.
El acceso más cómodo a Degaña, desde el
centro de Asturias, es por la autopista del Huerna. Desde el último túnel -en la
provincia de León- parte una carretera que conduce, por las comarcas
leonesas de Luna y Babia, hasta Villablino, capital de Laciana, continuando
por Caboalles y el Puerto de Cerredo -límite entre Asturias y León- a Degaña.
Otro acceso parte desde Cangas del Narcea llegando a Degaña
por dos rutas, a
través del Puerto de Rañadoiro, por la AS-15; y también por la AS-213, que
comunica por el Puerto de Leitariegos con Caboalles.
Otras vías de acceso son la AS-212, que
enlaza Ibias con Degaña, y una carretera privada que, partiendo de Páramo
del Sil, en el Bierzo leonés, llega a Cerredo por el Puerto de Valdeprado;
no está permitido el paso por ella de autobuses ni camiones ajenos a la
empresa.
El Concejo estuvo habitado en épocas
prehistóricas, dando fe el túmulo de La Prohida y el Castro. Durante la Edad
Media perteneció al Señorío de los Quiñones, pasando por matrimonio al de
los Condes de Toreno. Las jurisdicciones de Degaña y Cerredo, ocuparon
asiento en la Junta General del Principado desde 1.595, integrándose en
1.826 en el concejo de Ibias, del que definitivamente se separaron,
conformándose como municipio independiente en 1.863.
Alejado de las tradicionales
rutas turísticas, Degaña ofrece entre otros atractivos,
la belleza natural de un lugar que ha sido numerosas veces señalado como el
techo de Asturias.
Degaña, es la capital del concejo del mismo
nombre y sede del Ayuntamiento, está situada en el centro geográfico del
municipio; desplazada hacia el oeste -ligeramente- y dividida en dos
espacios por la carretera AS-15, rodeándose por
construcciones a ambos lados de ella.
Nos Situamos en la parte baja, a orillas
del río Ibias, en cuyos barrios de La Veiga, Entrerríos y El Corral se
conservan restos de algunas de las casas que, en otro tiempo, configuraban
uno de los hábitats característicos de esta zona del suroccidente de Asturias
con también típica y característica techumbre. Este modelo de
vivienda, que poco a poco se ha ido perdiendo, consta de dos pisos, cada uno
de los cuales cumple sus propias funciones dentro de la vida cotidiana; en
la parte baja se ubican el establo, la despensa y la cocina, abriéndose en
ella un portalón que permite el acceso del ganado. El piso superior, con
galería, está destinado a las habitaciones y la cubierta era, antiguamente,
de paja de centeno, sustituyéndose en la actualidad por la pizarra. De las
abundantes pallozas que aquí había, sólo queda hoy una en pie.

En el barrio de El Corral se encuentra la
Casa Armera del Capellán. En la pared existe un escudo de mármol blanco con
las armas de las familias Alvarez-Caballero, Menéndez y Rodríguez y,
también, una inscripción que fecha la construcción del edificio en 1.781.
Al otro lado de la carretera predominan
las nuevas edificaciones, pero aún perduran vestigios del pasado, ya que
detrás de la Plaza Marinán, en el Barrio Piqueiro, se encuentran los restos
de La Torre, que según la leyenda fue palacio del Conde de Toreno. Al fondo
del barrio Piqueiro se puede visitar la Casa de Sebastián, que al igual que
la Casa del Capellán conserva su antiguo blasón.
|
|
|
Casa Sebastián
|
|
|
|
Escudo de Armas
|
|
|
|
Restos de la antigua Torre
|
|
|
La iglesia parroquial de Degaña, dedicada
a Santiago, se encuentra situada en las afueras de la Villa, concretamente
en la carretera que conduce a Cangas del Narcea y a Ibias. Fue reconstruida,
tras la Guerra Civil, bajo la dirección del arquitecto ovetense Francisco
González Villamil.
A un kilómetro de Degaña, camino de
Cerredo, y en la margen izquierda de la carretera, pueden contemplarse los
restos de un antiguo castro, conocido con el nombre de Los Castros.
Igual que en todos los
pueblos del Principado de Asturias, las fiestas ocupan un lugar destacado en
la vida de las gentes de Degaña. En otro tiempo incluso marcaban la fecha
para el comienzo de determinadas actividades, como la partida de los cunqueiros para otras tierras, que venía dada por la fiesta de San
Francisco, en El Rebollar.
En todas ellas se
bailaban las dos ancestrales danzas de la comarca: El Son d'Arriba,
tradicional del día de Santa Ana, y La Danza de los Palos. Se considera el
Son d'Arriba como uno de los bailes más antiguos de Asturias, hay
quien lo hace remontarse incluso hasta épocas neolíticas.
Ambos se bailan aún como antaño
con flauta y tambor, destacando el recuerdo de Vitán el de Tormaleo
que tocaba el Son d'Arriba y Francisco de Felipón en La Danza
de los Palos.
También
merece mencionar antiguas costumbres como la de
correr la pólvora en las bodas, los
cantos del ramo, las fugueiras o los desconxuros, que poco a poco se han ido
perdiendo, aunque permanezca vivo su recuerdo.
«La novia viste un faldichu,
o sea una saya, y un dengue, es decir, el manto; el novio y padrino llevan
anchas capas de paño pardo, y también sombreros anchos de ala; el novio
busca a cuatro mozos y provistos cada uno de su escopeta de pistón "corren
la pólvora"; por su parte la novia busca dos mozas con sus panderos para
tocar y cantar, mientras otras dos hacen sonar las castañuelas».
Luciano Castañón, 1965
Cerredo
* San Roque: 16 de
Agosto
* Virgen de Covadonga: 8
de Septiembre
Degaña
* Santiago: 25 de Julio
Fondos de Vegas
* El Salvador: 6 de
Agosto
Puerto de la Collada
* Fiesta de la Juventud:
Variable. Julio o Agosto
Rebollar
* San Francisco de Asís:
4 de Octubre
Tablado
* San Luis:
19 de Agosto
Con la llegada del
invierno, en los meses de Noviembre y Diciembre, comienza en muchas de las
casas de Degaña el clásico ritual de la matanza, que servirá para abastecer
de carne al hogar durante el año. Esta costumbre, tradicional en cuanto al
cerdo en casi todos los rincones de Asturias, tiene aquí su complemento
especial con la matanza de la vaca.
Otra carne muy apreciada
es la del cordero, que se prepara al horno, aunque es tradicional, en días
de fiesta, hacerlo a la estaca y comerlo al aire libre.
Gozan de gran renombre
las truchas de los ríos Ibias y La Collada, así como la miel, en especial la
de Tablado, famosa por su dulzura y aroma.
Aunque los modernos
frigoríficos han supuesto un cambio sustancial, al guardarse en ellos gran
parte del ganado vacuno sacrificado, no por ello se ha perdido en Degaña el
antiguo sistema empleado para transformar y elaborar esta carne, que tiene
su fundamento en la conservación por el salado, sobresaliendo entre los
productos obtenidos la cecina, de calidad y sabor exquisito.
De la matanza del cerdo,
además de chorizos, jamones, lomos y lacones, tienen especial valor
gastronómico las androtchas, el zarrao o espinazo, la cachola o cabeza y el
butietcho; formado éste por un conjunto de huesos elaborados con pimentón
que se embuten en una tripa, complemento ideal para el caldo de berzas y
cachelos. Todos estos productos suelen secarse con el calor de una buena
leña de roble, lo que aumenta su calidad.
Muy populares, en el
otoño, son los magüestos de castañas, cocidas o asadas; las primeras se
toman con leche y las segundas se acompañan de vino de El Bierzo, vecina
comarca leonesa muy unida a Degaña.
En el capítulo de
postres, son propios de épocas de matanza, y también de carnavales, los
fixuelos y las fixuelas, elaboradas éstas con sangre del cerdo que se añade
a la pasta. Típicas del Sábado de Pascua son las rosquillas de anís,
condimentadas a base de huevo, harina, azúcar, levadura, sal y anís.
Por fortuna, cada
producto continúa conservando su propio sabor, aquí en este pequeño paraíso
por descubrir de Asturias.