LACTANCIA MATERNA.
CONSIDERACIONES GENERALES
Los humanos, como mamíferos que somos, no constituimos ninguna excepción. Por tanto podemos afirmar taxativamente que todo recién nacido y durante varios meses puede (e incluso nos atrevemos a decir “debe”) ser alimentado nada más que con el pecho.
La leche humana es cuantitativamente y cualitativamente el alimento ideal para los bebés humanos. Energéticamente cubre las necesidades sin engordar demasiado. Tiene los hidratos de carbono necesarios y además los que son mejor utilizados. Las proteínas están disponibles en cantidad suficiente para el crecimiento sin sobrecargar al riñón y poseen todos los aminoácidos esenciales. En cuanto a las grasas, su composición es excelente para el desarrollo cerebral y para no fomentar las enfermedades del metabolismo lipídico. Si a todo lo comentado le asociamos que LA LECHE MATERNA posee además células vivas encargadas de mecanismos de defensa, anticuerpos procedentes del sistema inmunitario de la madre, oligoelementos y algunas otras sustancias, podemos llegar de nuevo a la conclusión ya comentada: LA LECHE DE MUJER ES EL ALIMENTO MÁS ADECUADO PARA LOS LACTANTES. Eso sin contar los beneficios psicológicos que el contacto íntimo madre/hijo depararía.
La O.M.S. recomienda que se utilice un mínimo de cuatro meses como alimentación única, y asociada al resto de la alimentación complementaria, a partir de los cinco. En España, aunque poco a poco vamos acercándonos a estas cifras, todavía estamos lejos de conseguir estos objetivos. La utilización masiva de fórmulas artificiales (muy eficaces, pero no “lo mejor”) ha contribuido en gran medida a este retroceso en la alimentación infantil.
Queremos con este pequeño artículo dejar claras algunas cosas: Prácticamente todas las madres pueden amamantar a sus hijos si se lo proponen, es cuestión de técnica y paciencia. En caso de duda, consulte con su médico o enfermero que les aconsejará al respecto. Ninguna leche es “mala” o · alimenta poco”. La mayoría de los fármacos o enfermedades intercurrentes son compatibles con la lactancia materna. Se ha demostrado que su uso disminuye el número de infecciones, alergias, caries , obesidad, hipercolesterolemia y diarreas. Algunos estudios proponen que el desarrollo psicomotor también se vería mejorado.
Mª Ángeles Hernández Encinas
PEDIATRA CENTRO DE SALUD DEL NATAHOYO