UNA GIJONESA EN TEXAS

Quiero enviar un gran saludo a todos los lectores de El Baúl desde Houston. Me alegra mucho tener la oportunidad de participar en esta revista para poder transmitiros lo que estoy viviendo, y a la vez es un modo para mí de recordar mi periodo de prácticas en vuestro cole,  el cual constituyó una experiencia muy agradable para mi.

Pues bien, no se si es que yo soy demasiado española o que esta ciudad es demasiado distinta. Personalmente yo creo que más bien lo último. Me es muy difícil resumir la cantidad de diferencias que hay entre este país y el nuestro, y más concretamente entre Houston y mi querida Asturias.

 Para empezar os puedo hablar del clima, caracterizado por un excesivo calor en los meses de verano, que ya se ha ido suavizando, aunque aquí el verdadero frío no llega hasta los meses de  Enero o Febrero. No llueve muy a menudo, pero cuando lo hace se producen grandes inundaciones (precisamente este pasado martes) porque lo hace de forma torrencial. Por ello Houston es muy verde (lo que se podría considerar una semejanza con Asturias), pero la gran diferencia es que es completamente liso (no se ve una montaña ni buscando!!! ).

 Es una ciudad enorme (como unas tres veces Madrid o más), pero con grandes contrastes, sobre todos entre zonas como el Downtown (zona de negocios), llena de rascacielos y todo tipo de lujos, y por ejemplo el área del cole donde yo trabajo (área muy marginal donde se respira un ambiente de gran pobreza).

 A propósito del cole, también es muy diferente la manera en que aquí se enseña a los niños (por ejemplo, se tiene un control muy estricto del comportamiento y la disciplina), y además se realizan actos a los que yo me he tenido que acostumbrar, como por ejemplo la oración a las banderas (la de EEUU y la de Texas) todos los días antes de las clases de forma comunitaria.

 Podría seguir mencionando muchas cosas más, pero esto se convertiría en un libro. De momento os puedo decir que la comida es totalmente diferente, abundando la fast food” Americana y también los platos mejicanos y, como todo aquí, en cantidades muy grandes.

 Y en relación con lo que ya he dicho sobre el gran tamaño de Houston, las distancias entre unos sitios y otros son kilométricas, de modo que sólo para ir al supermercado más cercano se tarda unos 20 minutos… en coche. Y ya que estamos, aquí todo el mundo tiene coche (uno por persona) y nadie va caminando a ningún sitio (con lo que a mi me gusta pasear…). No hay metro ni tren (solo de mercancías, por cierto, enorme también). Hay pocos autobuses y tardan mucho en pasar.

 En el trabajo se ganan sueldos muy grandes, pero la gente está todo el día trabajando y lo único que hacen en su poco tiempo libre es gastar y gastar.

Ahora estamos en la festividad de Thanksgiving, (Acción de Gracias) pero desde el día uno de este mes ya las calles y las tiendas están adornadas de Navidad… a lo grande!!!

 En fin, que para una asturiana normal esto es demasiado, asi que las Navidades las pasaré en mi Gijón (y si puedo comiendo fabada).

 

 Belén Fernández García,

Ex-alumna en prácticas de EL Lloréu y actual profesora en Houston. 

 

    

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