El caso del tesoro desaparecido
Érase
una vez un ratón llamado Odón que guardaba una caja
de tesoros en su casa.
Un día, Odón fue
a guardar un nuevo tesoro en su caja. Pero… ¡la caja
había desaparecido!
Odón llamó a la
policía.
El comisario Poli
acudió al momento.
-¡Es horroroso!
¡Se han llevado mi tesoro!- dijo Odón.
El comisario Poli
empezó el interrogatorio.
-¿Ha notado algo
raro en los últimos días?
- No, señor
comisario.
-¿Alguna llamada?
-No.
-¿Alguna visita?
-Mmm.
Odón recordó que
esa misma semana le habían llevado a casa un baúl
especial para quesos.
El comisario Poli
se levantó a mirar en el baúl y volvió con una caja
en la mano.
-¿No será este tu
tesoro?
-¡Ay, sí!
-¿Y se puede
saber en qué consiste?
Odón levantó la
tapa y enseñó a Poli su tesoro.
-¿No se
apellidará usted…?
-Pérez. Odón
Pérez.
Y Polo se
despidió del ratón Pérez.
¡Caso resuelto!