Nuestros escritores

 

REDACCIONES PREMIADAS EN EL XV CONCURSO DE REDACCIÓN “Liceo Mierense”

 

 

MIS ABUELITOS

 

Mi abuelito se llama José Luis. Es mi abuelito materno. Tiene los ojos azules. Ya se jubiló. Era médico y me cura las heridas. Tiene un piso muy grande, están pegados el piso centro y derecha sin separación.

Mi abuelita tiene el pelo rubio y rizado. Se llama Elvira. Vive en Campomanes. Me llevo muy bien con ella. Juega conmigo al parchís y a la oca. Cuando hay alguna cosa especial hace una tarta muy rica.

                                               Luis Izquierdo Sánchez (1º curso de Ed. Primaria)

 

 

 

UNA VISITA INESPERADA

 

Un día, aquí en el planeta Tierra pasó algo muy extraño. Mientras iba de paseo vi entre unos matorrales unas lucecitas amarillas,  aparté los matorrales y… ¡No me lo podía creer era una nave de un extraterrestre! Yo seguí andando para ver si pillaba a ese extraterrestre u otra nave. Al final no encontré nada absolutamente, nada de nada.

Ya era la hora de la cena y yo tenía hambre y también estaba cansada y volví a casa, pero no pensé decir nada a mis padres porque no me iban a creer, porque fijo que me llevarían al oculista y me comprarían unas gafas y por nada del mundo me gustaría llevar gafas.

Cuando me acosté me  puse a pensar como sería el extraterrestre y empecé: llevará antenas o no, llevará más de dos o no, tendrá dientes o no, tendrá tres dedos o no… Y seguí así hasta que me dormí. Me desperté a las cinco de la mañana para ir al baño y en esto oigo rrr clas clin, y me parecía que ese ruido venía del salón. Me levanté del servicio con mi linterna y mi espada de ninja de plástico para  ver que era ese ruidillo que me tenía hasta las narices. Fui sigilosamente hasta el salón y vaya lo que vi: un marciano, pero vaya marciano más pequeñito. El marciano se dio la vuelta y me miró con cara de asustado y dijo:

- No, no me hagas daño por favor.

- No te voy a hacer daño -le dije-, ¿Qué haces tú aquí?

- Es que me perdí por el espacio y caí en un agujero negro y caí en este planeta pero con el golpe que se dio mi nave se estropeó y ahora la estoy arreglando para poder volver por el mismo agujero negro a mi planeta que se llama Marte.

- Vale pero no hagas ruido que vas a despertar a mis padres espérate que te voy a traer las herramientas de mi padre.

Mientras subí al trastero y bajé, el marciano ya se había dormido y entonces tuve que ser yo la que le arreglé la nave, y mientras tanto me acordé de la nave que vi entre los matorrales y resultó que era la mismo., Y me pregunté como habría llegado hasta aquí. Me lie tanto que dejé de pensar en ello.

Cuando el marcianito se despertó, yo ya tenía la nave arreglada y pensé “¿Cómo pude arreglar la nave?” Pero no encontré ninguna respuesta. El marcianito se marchó y nunca más le vi.

                                               Paula Alonso González  (3º curso de Ed. Primaria)

 

 

 

 

UNA AMIGA INSEPARABLE

 

En medio de la más oscura noche avanza un coche negro perturbando la tranquilidad de ésta. De pronto, se detiene delante de una vieja casa en las afueras de la ciudad. Una puerta chirriante se abre y una lívida luz sale de su interior. Una persona se aproxima al umbral… ¡era la abuela! Clara baja del coche y corre a abrazarla, detrás, Perla, su gatita.

-         ¡Abuela! ¡Qué contenta estoy de volver a verte! –exclama, arrojándose a sus brazos.

-         ¡Y yo también!

-         Miau

-         Veo que Perla dice lo mismo –bromea Clara.

-         Tenemos que marcharnos Katy, se buena hija –le dice, dirigiéndole una sonrisa.

-         Caro papá.

-         Siento haber tenido que traerla así, sin avisar....

-         No es ninguna molestia Katy –exclama la abuela.

-         Bueno, hasta pronto Clara.

Papá y mamá se marchan en el coche negro. La hermana de papá, la tía Clara, se había puesto enferma de repente. Papá, naturalmente, estaba preocupado ya había decidido ir a cuidarla, y, como su hermana vivía muy lejos, dejaba a Clara con la abuela.

Clara, la abuela y Perla, entraron en la casa. Un delicioso olor le llegó a Clara de la cocina. La abuela cocinaba muy bien, y enseguida preguntó:

-         Abuela, ¿qué hay para cenar?

-         Averígualo tú misma -respondió la abuela, segura de que a su nieta le gustaría.

Clara entra en la cocina precipitadamente e inmediatamente grita complacida:

-         ¡Mi plato preferido!

-         Sabía que tendrías hambre, por cierto, ¿dónde han dejado tus padres tus maletas?

-         En la entrada.

-         Bueno mientras preparo tu dormitorio, vete comiendo, y tú también Perla.

No hizo falta que se lo repitiese dos veces, Clara comía deprisa y Perla seguía su ejemplo. Mientras, la abuela, estaba guardado su ropa y preparando la cama. Cuando Clara terminó, subió con Perla por las viejas escaleras de madera. En cuanto llegó a su dormitorio, profirió un grito de sorpresa. La habitación no tenía ni una mota de polvo, estaba limpia y ordenada, como si alguien la hubiese estado utilizando recientemente. No se veía ninguna telaraña por ninguna parte y todo estaba en muy buenas condiciones.

La abuela dormía en la habitación que estaba al fondo del pasillo y todos los dormitorios, exceptuando el de la abuela y aquél, estaban sucios y llenos de telarañas. Lo más curioso es que en aquella mansión, pues era una casa enorme de dos plantas, con un sótano y una buhardilla, sólo vivía la abuela, o eso pensaban; además la abuela, solamente limpiaba las habitaciones que se utilizaban y hacía años que no tenía “invitados permanentes” como ella decía, por lo que aquella habitación debería estar como las otras.

La abuela le dijo que se pusiera a dormir, pues ya era de noche. Clara se echó en la cama y Perla en una cestita y, tras darle las buenas noches en forma de beso a Clara, apagó la luz y se marchó. Eran las tantas de la madrugada, cuando Clara escuchó un ruido, como el de mover sillas. La abuela no podía ser ya que se había acostado hacía rato. Clara escuchó atentamente, procedía de la buhardilla. Se levantó y observó que Perla también lo estaba, escuchando como ella. Abrió la puerta y, seguida de Perla avanzó hasta el centro del pasillo, levantó la mano y tiró de una cuerda. Una escalera apareció y Clara subió por ella. Perla la imitó. Seguramente la abuela no lo habría oído, pues tenía un sueño profundo y no oía muy bien. Perla empezó a maullar y Clara miró atentamente. Una pálida luz iluminaba aquel viejo desván. No se veía muy bien y Clara tropezó con algo, era un saco de harina. La harina aterrizó sobre algo que murmuró una protesta. Clara miró sorprendida a algo que se movía, Perla no podía haber sido, ya que estaba a su lado. Clara alargó la mano hacia algo que no podía ver, pero que, sin embargo, contestó:

-         ¡Ah! Eres tú.

Clara se había quedado muda de la sorpresa. Aquel fantasma, mejor dicho, aquella fantasma se dejó ver y le contó su historia. Ella era su bisabuela, la madre de la abuela. Había muerto hacía tiempo pero seguía viviendo en aquella casa “cuidando de la abuela”. Y la habitación de Clara había sido, hasta aquel momento, su habitación. Cuando llegó Clara había tenido que mudarse.

A Clara le resultó muy simpática y, a partir de aquel momento, Clara, Perla y su bisabuela se hicieron muy buenas amigas.

Los días pasaron muy rápido y cuando llegaron sus padres, su tía ya estaba mejor. Clara quiso quedarse un día más. Desde entonces, Clara iba a casa de su abuela todos los fines de semana. ¡Ah¡ Y  Perla también.

                                               Patricia Conzález Losada (6º curso de Ed. Primaria)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

XIII CONCURSO DE REDACCIÓN
“LICEO MIERENSE”

TRABAJOS PREMIADOS

 

EL EURO

Érase una vez una moneda, pero no una moneda cualquiera. Tenía el mismo valor en las manos de un español, de un italiano, de un portugués..... y así hasta doce nacionalidades distintas. Nuestro protagonista nació en Europa. Sus progenitores llevaban muchos años esperando su llegada. Él iba ser un hijo deseado. Le pusieron de nombre Euro. No fue una elección fácil, porque había que olvidarse de nombres como Escudo, Libra, Franco, Marco, etc...

El Euro vio la luz el 1 de enero del 2002 ante el asombro de miles de personas a las que sorprendió con su llegada. Su infancia fue corta. Rápidamente tuvo que asumir la responsabilidad de ser una gran moneda europea. Se convirtió rápidamente en  el representante de una nueva Europa. Euro fue  capaz de juntar a la gente de todos los países de la Unión Europea; los franceses con sus perfumes, a los italianos con sus pastas, los griegos con sus monumentos históricos y los maravillosos fados portugueses. Euro quiso ser un soplo de paz, solidaridad y tolerancia. Sólo necesita un buen gobierno que le deje cumplir su sueño: una Europa más bella, sólida, pacífica e igualitaria. Hasta el día de hoy va consiguiendo sus objetivos y todos tenemos el deber de ayudarle y protegerle porque las buenas intenciones siempre necesitan un respaldo.

 

                                                                              Sandra  Pérez Fernández 6ºA

                                                 1º Premio, 3º Ciclo de Ed. Primaria

 

 

PENSAMIENTOS

Ahora mismo estoy pensando en un perro, en un gato y en un ratón.

El perro es blanco con manchas negras, parece un dálmata, pero no lo es, debe ser un perro de caza. Tiene un collar de color rosa.

El gato está sentado vigilando al ratón. Su pelo es atigrado, tiene un collar azul con un cascabel.

El ratón es gris. Está comiendo una pipa, pero de una forma muy original, la coge con las dos manos, parece talmente que se está comiendo un bocadillo.

El gato se levanta, da un paso, da otro, ahora echa a correr.

El perro le ve, ladra y marcha tras él, el ratón se asusta por el ladrido y se escapa. Los tres están corriendo.

Un momento..... ahora sale una señora con un mandil de flores y unas zapatillas con pompones, debe ser la dueña del gato.

Ahora ya son cuatro los que corren, ¿qué digo? ..... ¡cinco!, un niño rubio de ojos verdes con unos tejanos azules y una camiseta roja acaba de salir de un callejón, éste es sin duda el dueño del perro.

- ¡Eh! ¡Eh! ¿Dónde estáis  que yo no os veo?

Vaya, creo que se me ha ido el pensamiento, ahora ..... ¿quién pica a la puerta?

Es mi abuela, me llama, dice que me va a llevar a clase, lo siento, tengo que marcharme.

                                                               ¡Hasta luego!

 

                                                                              Nadia González Gallardo 5ºB

                                                                 2º Premio, 3º Ciclo de Ed. Primaria

MI AMIGA PEPI

Tengo una amiga llamada Pepi que es un poco atolondrada. Ella es de estatura media, el pelo largo y rizado. Tiene unos ojos grandes y verdes, en cambio, la boca y la nariz son pequeñitos. A pesar de que es alegre, cariñosa y simpática, está un poquito loca.

El otro día fuimos a la vendimia y ella se llevó uvas de merienda. Tiene 16 años por lo que tiene una moto, y, como no tenía suficiente dinero, vendió la moto para comprar gasolina. Un día fuimos a la farmacia a comprar Frenadol para el resfriado de su abuela, y, cuando el farmacéutico le preguntó que quería le dijo que Fernandol para el resfriado. El farmacéutico, destenillándose de risa, le hizo la misma pregunta a lo que yo antes de que volviera a meter la pata, le pedí disculpas y le dije que lo que queríamos era Frenadol. La semana pasada, Pepi, tuvo un examen de matemáticas a lo que contestó lo siguiente :”El círculo es una línea pegada por dos extremos formando un redondel”. El profesor se puso muy furioso, mientras los alumnos se reían a carcajadas. El examen de conocimiento salió aún peor, dijo que los movimientos del corazón eran los siguientes: de translación alrededor de sí mismo, y de rotación alrededor del cuerpo. Durante las vacaciones de Navidad tuvieron que leer “Don Quijote de la Mancha” para, en clase contestar a unas preguntas que haría el profesor. Las preguntas para Pepi fueron las siguientes:

- A ver, Pepi, -dijo el profesor- ¿de qué raza era el perro del Quijote?

Todos sabemos que el perro del Quijote era un galgo, pues ella, dijo muy segura de sí misma: ¡un perro salchicha! Pero, esperen, eso no es todo, también le preguntó: ¿En qué iba montado Don Quijote de la Mancha? Y un amigo, queriendo ayudarla, le sopló: ¡En Rocinante! Pero Pepi, entendió mal y dijo: ¡En rinoceronte!

En fin, mi amiga Pepi es así, pero a pesar de todo es mi amiga y me lo paso muy bien con ella.

 

                                                                              Alba Prieto González 6ºB

                                                                              3º Premio, 3º Ciclo de Ed. Primaria

 

 

UN SUEÑO SOÑÉ

Una vez soñé que era un gato. Vivía en la huerta que hay delante de mi casa. Allí conseguí un buen amigo llamado Riki. Siempre corríamos por la huerta persiguiendo algo. Nuestro peor enemigo era un gato siamés de mirada furiosa que siempre nos amenazaba, maullando. Un día Riki y yo bajamos a una terraza a tomar el sol y jugar. De pronto salió de la casa una mujer. Nosotros nos asustamos un poco pero ella nos dio comida y nosotros comimos pero que muy bien. Así era todos los días. Cuando íbamos a esa terraza, nos daba comida y nos quería acariciar, aunque nosotros no nos dejábamos todavía porque aún no la conocíamos muy bien. Un día estábamos correteando por la huerta cuando apareció el siamés. Estaba más enfadado que nunca. Saltó e intentó arañarnos, pero lo esquivamos, y yo arañé al siamés en la cola y Riki en la cara. El siamés aterrorizado, se marchó. Otro día, ya en invierno volvimos a la terraza de la mujer. Ella abrió la puerta y nosotros entramos porque teníamos mucho frío. Nos pusimos encima de un juguete, al lado de la calefacción. Nos dio comida y nos dormimos. Cuando despertamos vimos también delante de nosotros dos cajas de cartón. Miramos lo que había dentro y eran cojines. Nos metimos dentro y estábamos tan calentitos que nos dormimos. Al despertar nos dimos cuenta de que la mujer nos cuidaba. Cuando pasó un año ya nos había domesticado mucho y nos dejábamos acariciar. Vivimos muy felices el resto de nuestras vidas y descubrimos que esa casa no era solo de una mujer también había un señor muy amable y una niña pequeña que nos quería mucho y le gustaban los gatos.

 

                                                               Iñaki Ramos Gorospe 4ºA

                                                               1º Premio, 2º Ciclo Ed. Primaria

 

 

 

EL MUNDO MÁGICO

¡Hola!, me llamo James, tengo diez años y os voy a contar una historia que me ha ocurrido hace....unos cuantos años, cuando tenía siete años:

Yo estaba con mis padres de pic nic en el campo cuando de repente me dio la curiosidad de ir al río a ver los peces.

Pregunté a mis padres si podía ir y me  marché. Cuando llegué al río estaba lleno de peces hermosos y  me quedé mirándolos.

De repente un viento muy fuerte, muy fuerte me llevó volando hasta una cueva alejándome del río.

Cuando entré en la cueva estaba llena de murciélagos que daban miedo y de ratas asquerosas. De pronto vi una luz que estaba al otro lado del túnel y fui corriendo hasta allí a ver si era la salida. Cuando llegué, sí, efectivamente, era la salida, pero no estaba en el campo sino que estaba en otro mundo lleno de hierba verde y fresca y de flores de muchos colores.

De ésta vino un señor y me dijo:

-¿Quién eres? ¿De dónde vienes?

Y yo le dije:

-¡Hola! Me llamo James y tengo siete años. Vengo de la entrada de esa cueva.

Entonces ese hombre me dijo:

-¿Pero quién te ha traído hasta aquí?

Yo le dije que me había traído un fuerte viento.

Entonces el hombre empezó a reírse y me dijo:

-¡Ja, Ja, Ja,! Pues ese viento que te ha traído es un amigo mío que se llama Vientonópolis.

Entonces yo le dije muy liado:

-¿Un viento? ¿Amigo tuyo? ¿Es que estamos en un mundo mágico? ¿Y tú eres un mago?

Él empezó a mirarme y dijo:

- Pues sí, has acertado y ahora lo verás.

Entonces el mago cogió su varita y dijo:

-Roca, loquera transfórmate en la “Luna Llena”

De repente la varita descargó un hilo de magia que señalaba a una roca y en un ¡plis, plas! la roca se había transformado en una Luna Llena.

Yo le dije que si me podía enseñar ese truco a mí y él dijo:

-Pues claro, pero primero ven a mi casa a por una varita.

Yo le dije que sí y entonces conocí  todos sus trucos de magia. Me quedé a dormir en casa del mago y tanto me empezó a gustar la magia que quedé allí para siempre.

 

                                                                              David Feito Ruiz 4ºB

                                                                              2º Premio, 2º Ciclo de Ed. Primaria

 

 

 

MIS VACACIONES

Estas vacaciones me lo pasé muy bien. Fui a Santa Marina, no al barrio de Mieres, sino a un pueblecito que está al lado de Bárzana, en Quirós, con una amiga.

Es un poco fantástica. Su pelo es negro y sus ojos castaños grandes.

Santa Marina es un pueblo pequeño con árboles y muy bonito.

La casa donde nos alojamos era grande, con dos pisos y en el tercero, un desván. Había seis habitaciones y tres baños, porque éramos muchos.

Yo dormía en una habitación con terraza. Me acostaba en la misma cama que mi amiga.

Fuimos andando tres veces a la Ruta del Oso. El último día, cada vez que pronunciaban ese nombre, yo me ponía a gritar (a la vez que mi amiga) diciendo que me quedaba en casa, porque me cansaba mucho.

En el río cogíamos lombrices acuáticas, pero como no sabíamos qué comían las devolvimos al agua.

Entonces cogíamos caracoles. Para mi amiga los pequeños y para mí los grandes. Los míos se llamaban: Red, Ted, Ned, Fred, Flash, Flosh, Flor y Whisky. Me gustaba mucho verlos trepar por las paredes y hacer carreras con ellos. Al final los soltamos.

 

                                                                              Marina Muñiz Torrejón 4ºA

                                                                              3º Premio, 2º Ciclo de Ed. Primaria

 

 

 

MIERES  

Mieres es la localidad donde yo vivo. Es limpia y guapa. En Mieres voy al colegio Liceo Mierense. También todos los domingos voy al teatro porque me gusta ver como lo hacen.

En el parque lo paso muy bien con mis amigas. A veces en el paseo ando en bicicleta.

A mi no me gusta Mieres. Yo quiero que cambien el parque porque los jardines están sucios, los árboles secos y las flores pisadas. Tenemos que cuidarlos las personas que vivimos en Mieres.

                                                                                              Sonia Lorenzo Fernández. Premiada 2ºA

 

MI AMIGA DEL BOSQUE

Ayer, paseando por el bosque me encontré con una ardilla, se llamaba Linda, era bonita, graciosa y simpática.

Juntas jugamos a palabras encadenadas. Un día me la llevé a casa para que conociera a mi familia, pero un día se marchó y muy triste dije:

-¡Ya no quiere jugar conmigo!

Y mi madre me dijo:

- Ella tiene que estar en el bosque con su familia igual que tú tienes que quedarte con nosotros.

- La echaré de menos.

Y colorín colorado este cuento se ha acabado.

                                                                                              Aida García Naranjo.                Premiada 2ºB

 

 

LA HORMIGA VIAJERA

En un bosque muy lejano vivía una hormiga que viajaba mucho, pero un día se perdió y se hizo de noche. La hormiga se asustó.

Un zorro muy amable la miró y le dijo:

-¿Qué te pasa hormiguita?

- Que me he perdido.

- Yo te llevaré a casa .-dijo el zorro-, y la llevó a casa.

La hormiguita le dijo:

-¡Muchas gracias!

Y el zorro se marchó.

                                                                                              Sara Blanco García. Premiada 1ºA

 

 

LA OVEJA SIN LANA

Érase una vez una oveja que había nacido sin lana y las demás ovejas se reían mucho. Y un día la oveja sin lana se escapó del rebaño. Al cabo de un tiempo se hizo de noche y el sol se puso. La oveja tenía mucho miedo porque con la imaginación imaginaba que había lobos por el sonido que hacían los búhos. Y el granjero estaba muy preocupado. Y conoció a un búho que se llamaba Lolo. Y con sus ojos, con la luz la guió hacia casa. Y cuando el granjero la vio hizo una fiesta y dijo: -No quiero que nadie de mi rebaño se ría de ella.

                                                                              Marina Vilela Vázquez. Premiada 1ºB  

 

 ACRÓSTICO

Dame música, toca el piano
O tal vez, el violín.
No hay ningún instrumento que no sea magnífico.
Decir que sabes tocar música es estupendo.
Eso sí que es un lujo.

Hay muchos grandes músicos.
Amadeus Mozart es uno de ellos.
Ya tocaba muy bien el piano a los tres años.

Madre mía. Se me hace imposible.
Únicamente no es Mozart, otro, Scarlatti.
Scarlatti también fue muy buen músico.
Inventar una canción es bastante difícil.
Corelli lo hacía muy bien.
A veces pienso: la música, ¿cómo puede ser tan bonita?

Normalmente escucho música.
O bailo, cualquier canción.

 

Para no aburrirte, escucha música.
Una vez la escuches, no hay quién te aparte de ella.
Escucha la música.
Deja todo y baila.
En breve, descubrirás su magia.

Haendel fue también gran músico.
Ay, qué maravilla.
Betthoven también es magnífico.
Ese día aprendí una lección de música.
Recordaré esa canción.

Como ésta otra.
O aquélla
Schubert es maravilloso.
A que todas son preciosas?

Mucho hay que pensar para una canción crear.
A la vez hay que entonar.
La música inventar.
A bailar y a cantar!

 

 

 

“Donde hay música no puede haber cosa mala” (Cervantes. Quijote, 2ª parte. Capítulo XXXIV).

(6ºB )

 

 

 

                                                                                                     

                                         

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