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CUATRO
CORROMONTES
DOS ESPANTADIABLOS
CUATRO CORRIFONTES
Y UN ESPANTAMOSQUES
¿QUÉ YE?
(Vaca) |
Una cosina , muy acosicada
Siempre ta a techu
Siempre va moyada
(lengua) |
PEROGRULLO, PEROGRULLO
CUAL YE EL BICHU QUE PICA´N BANDULLU
(fame) |
PUNTES P´ALANTRE
GÜEYUS P´ATRÁS
SI NO LO ADIVINES
MUY BURRU SERÁS
(Tijeras) |
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“Dios y
el cuchu valen mucho, pero más el cuchu".
"Tien mayor el güeyu qu´el butiellu"
"El mundu non tien portiellas"
"Dime de que presumes y te diré de qué careces".
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Cosas
que se dicen en mi casa:
Una, dole,
Tele, cuartana
Color de manzana
Zarruca la pez
Tien un güey
Que sabe arar
Y cosquillar
Y dar la vuelta
A la redonda
Y esa manu que se esconda
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ADIVINANZAS |
Llevo mi casa al hombro
Camino sin una pata
Y voy marcando mi huella
Con un hilito de plata. |
En lo alto vive,
En lo alto mora,
En lo alto teje
La tejedora |
Doy al cielo resplandores
Cuando cesa de llover;
Abanico de colores
Que jamás podrás tener |
Soy un palito
muy derechito
y encima de la frente
tengo un puntito |
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Un
día, le dijo la zorra a la rana: “Oye vamos a ver quien llega
antes , de aquí al árbol”
-Veamos.- le dijo la rana
- A la tercera vez salimos. – Bueno.
Se pusieron las dos en la línea de salida y cuando la zorra
dijo: “A la de tres”, la rana se subió de un brinco a la cola
de la zorra. Salió esta corriendo con todas sus fuerzas,
levantando una polvareda como diez caballos y al llegar al
árbol se volvió a ver dónde había quedado la rana con sus
brinquitos. No se había dado cuenta de que la había traído
encima , así que la rana saltó tranquilamente y ya estaba en
el sitio de la victoria gritando:
_ ¿Ves como te gané?
Moraleja: “No desprecies al que más
débil parece, porque puede ser más inteligente que tú” |
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Fabula: El pastor y el Lobo. |
Un
pastorcillo cuidaba cada día a sus ovejas mientras estas
comían hierba. Pasaba el rato lanzando piedras y viendo
hasta donde llegaban, o mirando las nubes para ver cuantas
formas de animales distinguía.
Le gustaba mucho su trabajo, pero hubiera deseado que fuera
algo más divertido. Y un día, decidió gastar una broma a la
gente del pueblo.
-¡Socorro, socorro! ¡El lobo, el lobo!.-gritó.
Al oír las voces del pastor, los hombres del pueblo cogieron
palos y bastones y corrieron para ayudar al niño a salvar
sus ovejas. Pero cuando llegaron, no vieron ningún lobo.
Solo vieron al pastorcillo que lanzaba grandes carcajadas.
-¡Os he engañado1 .-decía.
Los hombres pensaban que había sido una broma muy pesada. Le
advirtieron que no volviera a hacerlo, a menos que,
verdaderamente, estuviera allí el lobo.
-¡El lobo! ¡El Lobo!- gritó.
Una vez más, los hombres corrieron a ayudarle y no
encontraron lobo alguno, solo al pastorcillo que se reía de
ellos.
Al día siguiente, llegó de verdad el lobo para comerse a las
ovejas más gordas.
-¡El lobo! ¡El Lobo!- gritó el pastorcillo con todas sus
fuerzas.
Pero esta vez, los hombres del pueblo oyeron las voces de
socorro y se rieron: -Trata de gastarnos otra broma, esta
vez no nos engañará. –Dijeron los hombres.
Finalmente, el pastorcillo dejó de gritar. Sabía que los
hombres no le creían e iban a acudir a ayudarlo. Todo lo que
podía hacer era quedarse allí, viendo como el lobo, se comía
a sus ovejas.
Moraleja: Al que dice mentiras, nadie le cree, ni aún cuando
dice la verdad.
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POESÍA |
CANCIÓN |

La araña pequeña
Subió la pared
Y tuvo un traspiés.
Subió al escalón
Y dio un tropezón.
Pensando, pensando
Encontró una solución:
¡Esa misma mañana
inventó la tela de araña! |
Pon gallina el
huevo
en este agujero,
pon gallina,
pon,
en este
cajón.

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CANCIONES |
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-Un barquito
de cáscaras de nuez,
y velas de papel. Se hizo a la mar,
para lejos llevar, gotitas doradas de miel.
- Un mosquito subido va en él.
Muy seguro de ser buen timonel.
Y subiendo y bajando las olas,
el barquito ya se fue.
- Navegar en el mar sin temor es lo mejor.
No hay razón de ponerse a temblar.
Y si viene negra tempestad,
reír, soñar y
cantar.
Y el mosquito va contento
por los mares
lejanos del sur...
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Un
pajarito que no sabía volar.
Su mamá le dijo: tienes que aprender a volar.
Dios te dio alas, debes usarlas igual que tu papá.
Vuela despacio, en el espacio,
y verás como
aprenderás.
Comienza... A volar, a volar con ilusión.
Con las alas así, vuela alto y sube, de nube en nube.
Sube que sube, serás pájaro feliz.
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TRABALENGUAS |
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Perejil comí,
perejil cené,
de tanto comer perejil,
me emperejilé.
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Zapatero,
tero, tero
por bailar el charlestón,
se me han roto los zapatos,
por la punta y el tacón. |
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ADIVINANZAS |
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Soy un palito
muy derechito,
y encima de la
frente
llevo un
mosquito,
que ni pica, ni
vuela,
ni toca la
vihuela |
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Qué cosa es
que silba sin boca,
corre sin pies,
te pega en la cara,
el viento
y tu no lo ves?. |
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VILLANCICO ASTURIANO
“El demonio peludo”

En una humilde cueva
nació nuestru ¡Jesús, Jesús, Jesús!
Por madre una doncella,
más bella que la luz ¿Jesús, Jesús!
Los pastores vinierun
a ver a Jesusín ¡Ay, qué guapín!
Trajeroni una mula y un burru
Piquiñín ¡Ay, qué guapín!
Y un burru pequeñín
¡Ay, qué guapín!
El demonio peludu
Que taba tan formal,
¡Ay, qué animal!
al ver tanta alegría
metiese en el portal,
¡Ay, qué animal!
Los ángeles al verlo
Corrierun trasdiel,
Diéronle tal paliza
Que no quedoy ni piel
al probín dél,
que no quedóy ni piel
al probín d’el.
San José enfadado
tirole el bastón,
¡Ay, qué chinchón!.
La virgen, con el huso,
tirolo con razón,
¡Ay, qué chinchón!,
Tirolo con razón,
¡Ay, qué chinchón!.
El rabu entre les pates,
marchóse Satanás ¡ja, ja, ja, ja!
metiese pal infiernu
pa tola eternidad ¡ja, ja, ja, ja!
pa tola eternidad ¡ja, ja, ja, ja!.
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TRABALENGUAS (Ana
Isabel) |
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Yo tengo una gallina
petrinca, potranca,
pitibili blanca.
Si la gallina
petrinca, potranca, piti
bili blanca,
tuviera hijos,
¿Qué harían los pollitos
Petrincos, petrancos,
piti bili blancos? |

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ADIVINANZA (Ana Isabel) |
ADIVINANZA (Carmen Pérez) |
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No me hace falta sacar
pasaje:
me mojan la espalda y
me voy de viaje.
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Bailo siempre muy
derecha
y cuando me empiezo a cansar,
tiemblo y quietecita quedo
hasta que el niño en su juego,
me vuelve a lanzar.

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EL DÍA QUE SE CAYÓ EL
CIELO
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No hace mucho tiempo, en un encimar
picoteaba un pollito cuando, de repente, empezó a soplar el viento y
una bellota le cayó en la cabeza. Tal susto se dio el pollito, que
creyó que se iba a caer el cielo y, muy asustado, decidió ir a
contárselo al rey.
Andando, andando, se encontró con una gallina que le dijo:
-¿Dónde vas con tanta prisa pollito?
Y el pollito contestó:
- El cielo se va a caer y el rey lo debe saber.
- Pues espérame, que voy con vosotros.
Y se fueron los 3 juntos. Al rato se encontraron con un pavo.
- ¿Dónde vais los tres con tanta prisa?- les preguntó.
Y el pollito, la gallina y el pato contestaron:
- El cielo se va a caer y el rey lo debe saber.
Y se marcharon los cuatro juntos. Andando, andando se encontraron al
zorro que les preguntó a dónde iban los cuatro juntos.
Y el pollito, la gallina y el pato contestaron:
- El cielo se va a caer y el rey lo debe saber.

Claro, claro, pero venid conmigo a mi madriguera para que
descanséis, y luego nos vamos los cinco juntos a avisar al rey.-
dijo el astuto zorro.
Y el pollito, la gallina, el pato y el pavo, caminando más deprisa,
le dijeron:
_ No, muchas gracias, pero no podemos pararnos, que el cielo se va a
caer y el rey lo debe saber.
Y, por fin, después de mucho caminar, llegaron al Palacio Real.
- ¿Qué queréis? – preguntó el rey.
Y el pollito, la gallina, el pato y el pavo le contestaron:
- El cielo se va a caer y el rey lo debe saber.
El rey contuvo la risa, les agradeció la advertencia y les dio una
moneda a cada uno, al tiempo que les decía:
- El cielo no se caerá, pues el rey lo impedirá.
Y el pollito, la gallina, el pato y el pavo, uno de tras de otro,
con sus monedas en el pico, regresaron muy contentos a sus casas por
haber evitado que el cielo se cayera.
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CANCIÓN |
“MI
MUÑECA” |
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“BAXEN LOS PASTORES”
Ta
nevando nel monte
nueche de
Navidá,
y ya
baxen los pastores
que van
camín del portal.
Cuéntanos, pastorina,
Qué
llevas nel morral
-
unos cuantos caramelos
que de
xuru-y van gustar.
Xosé ta
mui contentu,
María
muncho más,
y
embobaos miren pal neñu,
que ye un
cachón de coral.
Tócai les
panderetes,
nun
dexéis de canciar,
y
poneivos mui contentos
porque
llegó Navidá. |

Como mi linda muñeca
tiene un
poquito de tos
yo, que
enseguida me aflijo,
hice
llamar al doctor.
Serio y
callado a la enferma
largo
tiempo examinó.
Y
poniéndole el termómetro,
y mirando
su reloj.
La muñeca
estaba pálida,
yo
temblaba de emoción.
De pronto
el médico dijo,
alzando
un poco la voz:
-
“Esta tos sólo se cura con un caramelo o dos”. |
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Adivinanzas
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De la
viña sale,
y en la
bodega se hace,
bien
se saborea,
y a
veces marea.
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Bonita planta,
con una flor,
que gira y gira,
buscando el sol.

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Diminuta astillita
de cabecita roja,
capaz de hacer cenizas
a la encina más gorda.
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Aunque tiene dientes
y la casa guarda,
no muerde ni ladra.
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Gilpérez es mi apellido
mas mi nombre es pan comido.
Cambia la letras primera,
zeta borra sin espera,
pere cambia de su lado,
¡Y ya está solucionado
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SERENA |
Serena
era una hermosa moza que vivía en Luarca, era muy cantarina y le
encantaba acercarse al mar para jugar en sus aguas, saltar de roca
en roca o para coger pececillos o mariscos.
Pero serena tenía un defecto, un gran defecto para su madre, era
incapaz de ayudar en las tareas del hogar, solo le importaba el mar
y todo lo que le rodea.
Un día su madre muy enfadada, cuando Serena volvía de sus juegos en
el mar, le lanza un conjuro:
-¡ Serena….permita Dios, que uno de los días que te metas en el mar,
te conviertas en pez!
A la mañana siguiente, Serena volvió a la orilla del mar, no parecía
un día normal, Serena no tenía ganas de jugar, sólo le inundaba unas
ganas tremendas de nadar y….sin saberlo dos veces se adentró en el
mar y nadó y nadó….
De repente:
-¡Oh! ¿Qué me está pasando? ¿Será el conjuro?
Serena intentó tocar sus piernas pero sólo logró tocar escamas y una
larga cola de pez.
Pues sí, el conjuro de su madre se había cumplido. Serena era mitad
humana y mitad pez, pero eso no le inquietaba, se sentía feliz y
comenzó a cantar dulces melodías jugueteando con las aguas azules
del mar.
Serena se sentaba todas las noches en las rocas que sobresalían del
mar y cantaba bellas canciones a los marineros en sus largos viajes.
Todos los marineros que conseguían escuchar su melodiosa voz
quedaban encantados e intentaban divisar a tan bella mujer, pero
ninguno lo conseguía. Un día un marinero cambió su rumbo siguiendo
la dulce voz y Serena al verlo se adentró en el mar para esconderse.
El marinero todas las noches volvía al lugar para intentar verla y
serena poco a poco se fue enamorando.
Serena un día decidió dejarse ver, el marinero al verla quedó
prendado ante tanta belleza, se lanzó al mar y nadando llegó hasta
Serena, entrelazaron sus manos, se miraron fijamente a los ojos y
sin pensarlo se dieron el más bello y largo beso de amor que jamás
se había visto.
Pero llegó el día en el que su enamorado marinero debía de volver a
sus tierras. La despedida fue muy triste para los dos.
Pasado el tiempo Serena tuvo un hermoso bebé, mitad humano y mitad
pez. Serena se sentía muy feliz pues de su gran amor tenía el mejor
recuerdo, su hijo.
Nunca volvió a ver a su marinero y éste nunca se enteró de que tenía
un hijo.
Senor, que así era como se llamaba su hijo, fue creciendo y
creciendo, su madre se sentía muy orgullosa de él.
Una noche cuando Serena cantaba sus bellas canciones, Senor se alejó
y encontró a una señora mayor sollozando en el puerto, muy
angustiado volvió al lado de su madre y le contó lo sucedido. Serena
que era muy comprensiva se acercó con su hijo a ver lo que le
sucedía a la señora y… ¿Cuál fue su sorpresa? Era su madre. Entonces
Serena comenzó a cantar una bella canción a su madre, ésta la
reconoció rápidamente y poco a poco se fue acercando a sus brazos.
Fue un momento entrañable para los tres. Desde entonces, a Serena se
le ve mucho con su hijo por aguas de Luarca.
Si alguno quiere vivir una experiencia tan bonita, sólo tiene que
acercarse a Luarca y donde vean a una ancianita con los rasgos más
felices que se hayan podido ver, deberán sentarse junto a ella y
verá como Serena junto con su hijo se acercan y cantan a dúo
melodías bellísimas, llenas de ternura y amor.
FIN
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CANCIONES (bisabuela de Dakota Serrano
González)
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Canciones para el bebé |
Canciones de romería |
Adivinanza |
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Aserrín, aserrán,
maderinos de San Juan,
los del Rey sierran bien,
los de la reina también …
y los del duque …
truque, truque, truque.
El sillón de la Reina,
que nunca se peina,
un día se peinó
¡y el sillón se rompió! |
-Sal a bailar buena moza,
Sal a bailar resalada,
que la sal del mundo tienes,
y no la meneas nada …
- Al subir el trébole,
el trébole, el trébole,
al subir el trébole
en la noche de San Juan… |
En este banco
está sentado un padre y un hijo,
el padre se llama Juan,
y el hijo ya te lo he dicho
(Esteban) |
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Frase típica de invierno
“Fae un frío que escarabaya el peyeyu” |
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TRABALENGUAS |
TRABALENGUAS LOS TIGRES (Mauro) |
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María Chucena techaba su choza,
Y un techador que por allí pasaba le dijo:
- María Chucena,
¿techas tu choza o techas la ajena?
-Ni techo mi choza, ni techo la ajena,
Que techo la choza de María Chucena.
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Tres tristres tigres
tragaban trigo en el trigal.
Un tigre es una fiera,
dos tigres son dos fieras,
y tres tigres son un trabalenguas.
Había una vez un tigre,
que de tanto espantantigrar
se quedó espantantigrado. |
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CUENTO (Adrián) “ADIÓS CORDERA”
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Un
sábado de xunetu, al amanecerín, Antón, empetenáu, echó andar camín
de Xixón, levando delante a la Cordera, ensin más arreos que’l
correón de la esquila.
Pinín y Rosa dormían. Otros díes había qu’espertarlos a ñalgaes. Ese
día pá dexólos tranquilos pero, acabante levantase atopáronse ensin
la Cordera. “De xuru que mio pá la levó al güe”. Yera nidio. Pinín y
Rosa camentaben que la vaca diría a puxones. Parecía-yos que nun
quedería más xatinos, pos toos acababa por perdelos llueu, ensin
saber cómo ni cuándo.
Al atapecer, Antón y la Cordera entraben pel corral murnios, prayao
y llenos de polvo. El padre nun dixo nin un rispiu, pero los fiyos
achisparon daqué. Nun vendiera porque nadie foi a llegar al preciu
qu’a él se-y punxera na mollera. Yera endemasiáu: un engañifa del
cariñu. Pedía asgaya pola vaca pa que ningún s’atreviere a lleva-yla.
Los que s’averaren amercala colaron bien ceo enfurruñaos con aquel
paisanu qu’amiraba colos qüeyos asprecetaos a quien s’atrevía a
manda-y cuasi lo que pedía. Hasta lo cabero’l mercáu tuvo Antón de
Chinta del Humedal, aguardando la fatalidá. “Nun podrán dicir –
comentaba pa sí- que yo nun quiero vender, son ellos que nun me dan
pola Cordera lo que val”.
Y por fín, sospirando, sinón muy ufano, daqué más resináu, entaimó
la marcha darréu pela carretera Candás adelante, pente’l Xaréu y el
ruíu de gochos y anoyos, xatos y vaques, que los paisanos d’abandes
aldegues d’alredior arreaben con más o menos trabayo ente homes y
animales.
Nel Natahoyo, nel cruce de dos caminos, de la que venía entovía tuvo
cerca’l de Chinta de quedase ensin la Cordera: un vecín de Carrió
que ya anduviera tol día alredior ufiertando y dalgunos duros menos
de los que pedía, dio-y l’últimu quite, enforma enfiláu.
El paisanu de Carrió subía, subía, lluchando ente la cuicia y
l’antoxu de colar cola vaca. Antón, como un sierru.
A lo cabero la cuicia pudo más: el picu los cincuenta separtólos
dafechu; soltaron les manes caún coló pel so llau. Antón per una
caleya qu’entre mariselves serondes y zarzales en flor, apoctólu
hasta so casa.
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CANCIÓN (Andrea)
“LA MUÑECA VESTIDA DE AZUL” |
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A mi burro, a mi burro le duele la cabeza,
y el médico le ha puesto una gorrita negra.
Una gorrita negra, mi burro enfermo está.
A mi burro, a mi burro le duele la nariz,
y el médico le ha dado agüita con anís.
Una gorrita negra, agüita con anís, mi burro enfermo está.
A mi burro, a mi burro le duele la garganta,
Y el médico le manda una bufanda blanca.
Una gorrita negra, agüita con anís, una
bufanda blanca, mi burro enfermo está.
A mi burro, a mi burro le duele el corazón,
Y el médico le ha puesto jarabe de limón.
Una gorrita negra, agüita con anís, una bufanda blanca, jarabe de
limón, mi burro enfermo está.
A mi burro, a mi burro le duelen las pezuñas,
Y el médico le ha puesto emplaste de lechugas.
Una gorrita negra, agüita con anís, una
bufanda blanca, jarabe de limón, emplaste de lechugas, mí burro
enfermo está.
A mi burro, a mi burro le duelen las rodillas,
Y el médico le manda un frasco de pastillas.
Una gorrita negra, agüita con anís, una bufanda blanca, jarabe de
limón, emplaste de lechugas, un frasco de pastillas, mi burro enfermo
está.
A mi burro, a mi burro ya no le duele nada,
Pero el muy perezoso, durmiendo está en la cama. |

Tengo una muñeca
vestida de azul
con zapatos blancos
y blusa de tul.
La saqué a paseo,
se me constipó
la metí en la cama
con mucho dolor.
Esta mañanita
me dijo el doctor,
que le de jarabe
con un tenedor.
Salta la tablita,
yo ya la salté,
sáltala de nuevo
que ya me cansé.
Dos y dos son cuatro,
cuatro y dos son seis,
seis y dos son ocho
y ocho dieciséis.
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LOS PÁJAROS NO TIENEN DIENTES (Susana)

Los pájaros no tienen dientes,
con el pico se apañan.
Los pájaros pescan peces,
sin red ni caña.
Los pájaros, como los ángeles,
tienen alas.
Los pájaros son artistas
cuando cantan.
Los pájaros son músicos dormidos
en las ramas.
Da pena ver un pájaro
en la jaula.
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TRABALENGUAS (Susana) |
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Yo tenía una pájara
pili pilazara
pili peluda
pili panzuda
Tenía unos pajaritos,
pili pilazaros
pili peludos
pili panzudos
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El día que se cayó el cielo |
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No hace mucho tiempo, en un encinar, picoteaba un pollito, cuando de
repente empezó a soplar el viento y una bellota le cayó en la cabeza.
Tal susto se dio el pollito, que creyó que se iba a caer el cielo y,
muy asustado, decidió ir a contárselo al rey.
Andando, andando, se encontró con una gallina que le dijo: - ¿A dónde
vas con tanta prisa pollito? Y el pollito contestó
El cielo se va a caer
Y el rey lo debe saber
- Pues espérame, que voy contigo.
Iban los dos por el camino, cuando se encontraron con un pato.
- ¿A dónde vais los dos con tanta prisa? Y el pollito y la gallina
contestaron :
El cielo se va a caer
Y el rey lo debe saber
- Pues esperadme, que me voy con vosotros.
Y se fueron los tres juntos. Al rato se encontraron con un pavo.
- ¿A dónde vais los tres con tanta prisa? Y el pollito, la gallina y
el pato le contestaron:
El cielo se va a caer
Y el rey lo debe saber
Y se marcharon los cuatro juntos. Andando, andando se encontraron al
zorro que les preguntó a dónde iban. – Claro, claro……Pero venid
conmigo a mi madriguera para que descanséis, luego nos vamos los cinco
juntos a animar al rey – les dijo el astuto zorro-
Y el pollito, la gallina, el pato y el pavo, caminando más deprisa, le
dijeron:
- No, muchas gracias, pero no podemos pararnos, que
El cielo se va a caer
Y el rey lo debe saber
Y, por fin, después de mucho caminar, llegaron al Palacio Real.
- ¿Qué queréis? – Les preguntó el rey.
Y el pollito, la gallina, el pato y el pavo le contestaron:
El cielo se va a caer
Y tú lo debes saber
El rey contuvo la risa, les agradeció la advertencia y les dio una
moneda a cada uno, al tiempo que les decía:
El cielo no se caerá
Pues el rey lo impedirá
Y el pollito, la gallina, el pato y el pavo, uno detrás de otro, con
sus monedas en el pico, regresaron contentos a
sus casas por haber evitado que el cielo se cayera.
   

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Juego” El Barco” |
Este juego tiene como fin desarrollar la agilidad
mental del niño.
Se colocan los niños en corro y el director arroja un pañuelo a
los pies de uno de ellos, al mismo tiempo le dice:
- De la Habana vino un barco cargado de…………….
El niño que recibe el pañuelo debe contestar con unos con unos
nombres que empiecen con la letra designada. Por ejemplo, si
juega a la letra H, debería decir: Habas, historia……… si no
contesta o contesta mal, paga prenda y continúa el juego.
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Trabalenguas
Yo tengo una gallina
petrinca, potranca pitibili
blanca.
Si la gallina
petrinca, potranca, pitibili
blanca,
tuviera hijos,
¿qué harían los pollitos petrincos,
Potrancos, piti bili blancos?
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