El Libro Viajero

CUATRO CORROMONTES
DOS ESPANTADIABLOS
CUATRO CORRIFONTES
Y UN ESPANTAMOSQUES
¿QUÉ YE?
(Vaca)

Una cosina , muy acosicada

Siempre ta a techu

Siempre va moyada

(lengua)

PEROGRULLO, PEROGRULLO

CUAL YE EL BICHU QUE PICA´N BANDULLU

(fame)

PUNTES P´ALANTRE
GÜEYUS P´ATRÁS
SI NO LO ADIVINES
MUY BURRU SERÁS

(Tijeras)

“Dios y el cuchu valen mucho, pero más el cuchu".
"Tien mayor el güeyu qu´el butiellu"
"El mundu non tien portiellas"
"Dime de que presumes y te diré de qué careces"
.

 

Cosas que se dicen en mi casa:

Una, dole,
Tele, cuartana
Color de manzana
Zarruca la pez
Tien un güey
Que sabe arar
Y cosquillar
Y dar la vuelta
A la redonda
Y esa manu que se esconda
 

ADIVINANZAS

Llevo mi casa al hombro
Camino sin una pata
Y voy marcando mi huella
Con un hilito de plata.
En lo alto vive,
En lo alto mora,
En lo alto teje
La tejedora
Doy al cielo resplandores
Cuando cesa de llover;
Abanico de colores
Que jamás podrás tener
Soy un palito
muy derechito
y encima de la frente
tengo un puntito

Un día, le dijo la zorra a la rana: “Oye vamos a ver quien llega antes , de aquí al árbol”
-Veamos.- le dijo la rana
- A la tercera vez salimos. – Bueno.
Se pusieron las dos en la línea de salida y cuando la zorra dijo: “A la de tres”, la rana se subió de un brinco a la cola de la zorra. Salió esta corriendo con todas sus fuerzas, levantando una polvareda como diez caballos y al llegar al árbol se volvió a ver dónde había quedado la rana con sus brinquitos. No se había dado cuenta de que la había traído encima , así que la rana saltó tranquilamente y ya estaba en el sitio de la victoria gritando:
_ ¿Ves como te gané?

Moraleja: “No desprecies al que más débil parece, porque puede ser más inteligente que tú”

 
Fabula: El pastor y el Lobo.

Un pastorcillo cuidaba cada día a sus ovejas mientras estas comían hierba. Pasaba el rato lanzando piedras y viendo hasta donde llegaban, o mirando las nubes para ver cuantas formas de animales distinguía.
Le gustaba mucho su trabajo, pero hubiera deseado que fuera algo más divertido. Y un día, decidió gastar una broma a la gente del pueblo.
-¡Socorro, socorro! ¡El lobo, el lobo!.-gritó.
Al oír las voces del pastor, los hombres del pueblo cogieron palos y bastones y corrieron para ayudar al niño a salvar sus ovejas. Pero cuando llegaron, no vieron ningún lobo. Solo vieron al pastorcillo que lanzaba grandes carcajadas.
-¡Os he engañado1 .-decía.
Los hombres pensaban que había sido una broma muy pesada. Le advirtieron que no volviera a hacerlo, a menos que, verdaderamente, estuviera allí el lobo.
-¡El lobo! ¡El Lobo!- gritó.
Una vez más, los hombres corrieron a ayudarle y no encontraron lobo alguno, solo al pastorcillo que se reía de ellos.
Al día siguiente, llegó de verdad el lobo para comerse a las ovejas más gordas.
-¡El lobo! ¡El Lobo!- gritó el pastorcillo con todas sus fuerzas.
Pero esta vez, los hombres del pueblo oyeron las voces de socorro y se rieron: -Trata de gastarnos otra broma, esta vez no nos engañará. –Dijeron los hombres.
Finalmente, el pastorcillo dejó de gritar. Sabía que los hombres no le creían e iban a acudir a ayudarlo. Todo lo que podía hacer era quedarse allí, viendo como el lobo, se comía a sus ovejas.

Moraleja: Al que dice mentiras, nadie le cree, ni aún cuando dice la verdad.

 

POESÍA

CANCIÓN

La araña pequeña
Subió la pared
Y tuvo un traspiés.
Subió al escalón
Y dio un tropezón.
Pensando, pensando
Encontró una solución:
¡Esa misma mañana
inventó la tela de araña!

Pon gallina el huevo

    en este agujero,

  pon gallina, pon,

     en este cajón.


 

CANCIONES

-Un barquito de cáscaras de nuez,
y velas de papel. Se hizo a la mar,
para lejos llevar, gotitas doradas de miel.
- Un mosquito subido va en él.
Muy seguro de ser buen timonel.
Y subiendo y bajando las olas,
el barquito ya se fue.
- Navegar en el mar sin temor es lo mejor.
No hay razón de ponerse a temblar.
Y si viene negra tempestad,
reír, soñar y cantar.
Y el mosquito va contento
por los mares lejanos del sur...

 

Un pajarito que no sabía volar.

Su mamá le dijo: tienes que aprender a volar.

Dios te dio alas, debes usarlas igual que tu papá.

Vuela despacio, en el espacio,

y verás como aprenderás.

Comienza... A volar, a volar con ilusión.

Con las alas así, vuela alto y sube, de nube en nube.

Sube que sube, serás pájaro feliz.


 

TRABALENGUAS



Perejil comí,
perejil cené,
de tanto comer perejil,
me emperejilé.



Zapatero, tero, tero
por bailar el charlestón,
se me han roto los zapatos,
por la punta y el tacón.

ADIVINANZAS

Soy un palito

muy derechito,

y encima de la frente

llevo un mosquito,

que ni pica, ni vuela,

ni toca la vihuela

Qué cosa es
que silba sin boca,
corre sin pies,
te pega en la cara,
el viento
y tu no lo ves?.


 

ADIVINANZAS - MAMÁ DE ÁNGEL


Por mi aroma me conocen
Cuando me abro al sol;
Por mis pétalos y colores
¿Sabes tú quién soy?

 

De la tierra voy al cielo
Y del cielo volveré;
Soy el alma de los campos
Y los hago florecer.

 


RETAHÍLA

Tita tita, taritón,
tres gallinas y un capón,
el capón estaba muerto,
las gallinas en el huerto;
ris ,ras, fuera estás.

ADIVINANZAS

Con blancas o grises plumas
soy símbolo de la Paz,
y desde tiempos antiguos,
soy mensajera eficaz
 

Cuál es, de los animales,
aquél que tiene en su nombre
puestas las cinco vocales?
 

Verde como el campo,
campo no es;
habla como el hombre,
hombre no es.

 Volando por el aire
y besando las flores,
se pasa su vida
de luz y colores.

 

Tengo alas, soy pequeña
siempre obedezco a mi reina.
Volando de flor en flor
saco de ellas buen licor.
 

Es la reina de los mares
su dentadura es muy buena
y por no ir nunca vacía
siempre dicen que va llena.

 


 

POEMA “ARCO IRIS”

EL BURRITO Y EL CABALLO (Sergio)


Hacer un dibujo
quería la lluvia
pero no tenía
lápiz ni pinturas.

Por entre las nubes
desde las alturas
los rayos del sol
las gotitas cruzan.

Como por encanto
o cosas de brujas,
en siete colores
el cielo se curva.


Seguidos por su amo iban un burrito y un caballo por un camino. El caballo no llevaba carga alguna, pero la del burrito era tan pesada que apenas podía andar.
El burrito le rogó a su compañero que le ayudase a llevar la pesada carga. El caballo, que era egoísta y comodón, no le quiso prestar ayuda y encima se rió de la mala suerte del burrito.
El pobre burrito no pudo más. Jadeante y sin aliento, cayó sobre la arena del camino. En vano intentó el amo que el burrito se pusiera en pie, pero el pobre animal no podía dar ni un paso más.
La solución que encontró el amo fue cargar al caballo con la carga que llevaba el burrito y con el burrito también.
De esta manera, el caballo, que no había querido ayudar a su compañero, se vio obligado a llevar todo el peso.
Eso por ser egoísta y comodón..

POESÍA (Alejandra)

ANTIGUO CANTAR CASTELLANO (Alejandra)


Hoy al campo salí
una mariposa volar vi
la seguí y la perseguí
y al final la conseguí.
Yo mi amor le ofrecí
y por egoísmo la perdí,
pues al abrir mi mano
ella decidió partir.
 

¿De dónde vienes ganso? – De tierra de garbanzo.
¿Qué traes en el pico? – Un cuchillito.
¿Quién te lo ha afilado? – La tejita y el canto.
¿Y dónde está la tejita y el canto? – Las tiré al agua.
¿Y dónde está el agua?- La bebieron los bueyes.
¿Y dónde están los bueyes? – Comiendo paja.
¿Y dónde está la paja? – La escarbaron las gallinas.
¿Y dónde están las gallinas? – Poniendo huevos.
¿Y dónde están los huevos? – Los comieron los frailes.
¿Y dónde están los frailes? – Diciendo misa.

¡¡¡Alza la pañoleta que se te vea la camisa!!!

 


CANCIÓN de Asun y Juanma (papás de Adrián)


Pepito conejo
al monte escapó
corre que te corre
desapareció.

De pronto aparece un gran cazador,
que con su escopeta
un tiro pegó.

Salta el conejito,
corre el cazador,
Pepito conejo
a su casa llegó.

Ven, ven, conejito
dice su mamá,
que por haberte escapado
te voy a castigar.


 

VILLANCICO ASTURIANO

“El demonio peludo”

En una humilde cueva
nació nuestru ¡Jesús, Jesús, Jesús!
Por madre una doncella,
más bella que la luz ¿Jesús, Jesús!

Los pastores vinierun
a ver a Jesusín ¡Ay, qué guapín!
Trajeroni una mula y un burru
Piquiñín ¡Ay, qué guapín!
Y un burru pequeñín
¡Ay, qué guapín!

El demonio peludu
Que taba tan formal,
¡Ay, qué animal!
al ver tanta alegría
metiese en el portal,
¡Ay, qué animal!

Los ángeles al verlo
Corrierun trasdiel,
Diéronle tal paliza
Que no quedoy ni piel
al probín dél,
que no quedóy ni piel
al probín d’el.

San José enfadado
tirole el bastón,
¡Ay, qué chinchón!.

La virgen, con el huso,
tirolo con razón,
¡Ay, qué chinchón!,
Tirolo con razón,
¡Ay, qué chinchón!.

El rabu entre les pates,
marchóse Satanás ¡ja, ja, ja, ja!
metiese pal infiernu
pa tola eternidad ¡ja, ja, ja, ja!
pa tola eternidad ¡ja, ja, ja, ja!.
 

TRABALENGUAS  (Ana Isabel)

Yo tengo una gallina

petrinca, potranca, pitibili blanca.

Si la gallina

petrinca, potranca, piti bili blanca,

tuviera hijos,

¿Qué harían los pollitos

Petrincos, petrancos, piti bili blancos?


 

ADIVINANZA (Ana Isabel)

ADIVINANZA (Carmen Pérez)

No me hace falta sacar pasaje:
me mojan la espalda y
me voy de viaje.

Bailo siempre muy derecha
y cuando me empiezo a cansar,
tiemblo y quietecita quedo
hasta que el niño en su juego,
me vuelve a lanzar.

 

EL DÍA QUE SE CAYÓ EL CIELO
 

No hace mucho tiempo, en un encimar picoteaba un pollito cuando, de repente, empezó a soplar el viento y una bellota le cayó en la cabeza. Tal susto se dio el pollito, que creyó que se iba a caer el cielo y, muy asustado, decidió ir a contárselo al rey.
Andando, andando, se encontró con una gallina que le dijo:
-¿Dónde vas con tanta prisa pollito?
Y el pollito contestó:
- El cielo se va a caer y el rey lo debe saber.
- Pues espérame, que voy con vosotros.
Y se fueron los 3 juntos. Al rato se encontraron con un pavo.
- ¿Dónde vais los tres con tanta prisa?- les preguntó.
Y el pollito, la gallina y el pato contestaron:
- El cielo se va a caer y el rey lo debe saber.
Y se marcharon los cuatro juntos. Andando, andando se encontraron al zorro que les preguntó a dónde iban los cuatro juntos.
Y el pollito, la gallina y el pato contestaron:
- El cielo se va a caer y el rey lo debe saber.
Claro, claro, pero venid conmigo a mi madriguera para que descanséis, y luego nos vamos los cinco juntos a avisar al rey.- dijo el astuto zorro.
Y el pollito, la gallina, el pato y el pavo, caminando más deprisa, le dijeron:
_ No, muchas gracias, pero no podemos pararnos, que el cielo se va a caer y el rey lo debe saber.
Y, por fin, después de mucho caminar, llegaron al Palacio Real.
- ¿Qué queréis? – preguntó el rey.
Y el pollito, la gallina, el pato y el pavo le contestaron:
- El cielo se va a caer y el rey lo debe saber.
El rey contuvo la risa, les agradeció la advertencia y les dio una moneda a cada uno, al tiempo que les decía:
- El cielo no se caerá, pues el rey lo impedirá.
Y el pollito, la gallina, el pato y el pavo, uno de tras de otro, con sus monedas en el pico, regresaron muy contentos a sus casas por haber evitado que el cielo se cayera.


 

Don Guindonguí

Don Guindonguí
Y Don Domingo
Se visten de ringorringo
Muy vestidos y elegantes
Con su sombrero y sus guantes
Don Guindonguí
Se hace el “longuí”
A la hora de pagar
Las cervezas en el bar.
Don Guindonguí
Es muy tacaño,
No paga casa
Hace un año.
Y vestido de domingo
Los domingos Don Domingo
Va a misa con el Guindonguí.
Después toma aperitivo
En la tasca del tio Mingo,
Y le tiene que invitar
Don Domingo como siempre
A copita y calamar.
Y a veces cae una gamba.
¿Qué caramba!
                                                                          Toñi y Alba


CANCIÓN

“MI MUÑECA”

                 
“BAXEN LOS PASTORES”

Ta nevando nel monte

nueche de Navidá,

y ya baxen los pastores

que van camín del portal.

Cuéntanos, pastorina,

Qué llevas nel morral

- unos cuantos caramelos

que de xuru-y van  gustar. 

Xosé ta mui contentu,

María muncho más,

y embobaos miren pal neñu,

que ye un cachón de coral.

Tócai les panderetes,

nun dexéis de canciar,

y poneivos mui contentos

porque llegó Navidá.


Como mi linda muñeca

tiene un poquito de tos

yo, que enseguida me aflijo,

hice llamar al doctor.

Serio y callado a la enferma

largo tiempo examinó.

Y poniéndole el termómetro,

y mirando su reloj.

La muñeca estaba pálida,

yo temblaba de emoción.

De pronto el médico dijo,

alzando un poco la voz:

-  “Esta tos sólo se cura con un caramelo o dos”.


Adivinanzas

 

De la viña sale,

y en la bodega se hace,

    bien se saborea,

    y a veces marea.


Bonita planta,
con una flor,
que gira y gira,
buscando el sol.

Diminuta astillita
de cabecita roja,
capaz de hacer cenizas
a la encina más gorda.

Aunque tiene dientes
y la casa guarda,
no muerde ni ladra.

Gilpérez es mi apellido
mas mi nombre es pan comido.
Cambia la letras primera,
zeta borra sin espera,
pere cambia de su lado,
¡Y ya está solucionado
 


SERENA


Serena era una hermosa moza que vivía en Luarca, era muy cantarina y le encantaba acercarse al mar para jugar en sus aguas, saltar de roca en roca o para coger pececillos o mariscos.
Pero serena tenía un defecto, un gran defecto para su madre, era incapaz de ayudar en las tareas del hogar, solo le importaba el mar y todo lo que le rodea.
Un día su madre muy enfadada, cuando Serena volvía de sus juegos en el mar, le lanza un conjuro:
-¡ Serena….permita Dios, que uno de los días que te metas en el mar, te conviertas en pez!
A la mañana siguiente, Serena volvió a la orilla del mar, no parecía un día normal, Serena no tenía ganas de jugar, sólo le inundaba unas ganas tremendas de nadar y….sin saberlo dos veces se adentró en el mar y nadó y nadó….
De repente:
-¡Oh! ¿Qué me está pasando? ¿Será el conjuro?
Serena intentó tocar sus piernas pero sólo logró tocar escamas y una larga cola de pez.
Pues sí, el conjuro de su madre se había cumplido. Serena era mitad humana y mitad pez, pero eso no le inquietaba, se sentía feliz y comenzó a cantar dulces melodías jugueteando con las aguas azules del mar.
Serena se sentaba todas las noches en las rocas que sobresalían del mar y cantaba bellas canciones a los marineros en sus largos viajes.
Todos los marineros que conseguían escuchar su melodiosa voz quedaban encantados e intentaban divisar a tan bella mujer, pero ninguno lo conseguía. Un día un marinero cambió su rumbo siguiendo la dulce voz y Serena al verlo se adentró en el mar para esconderse. El marinero todas las noches volvía al lugar para intentar verla y serena poco a poco se fue enamorando.
Serena un día decidió dejarse ver, el marinero al verla quedó prendado ante tanta belleza, se lanzó al mar y nadando llegó hasta Serena, entrelazaron sus manos, se miraron fijamente a los ojos y sin pensarlo se dieron el más bello y largo beso de amor que jamás se había visto.
Pero llegó el día en el que su enamorado marinero debía de volver a sus tierras. La despedida fue muy triste para los dos.
Pasado el tiempo Serena tuvo un hermoso bebé, mitad humano y mitad pez. Serena se sentía muy feliz pues de su gran amor tenía el mejor recuerdo, su hijo.
Nunca volvió a ver a su marinero y éste nunca se enteró de que tenía un hijo.
Senor, que así era como se llamaba su hijo, fue creciendo y creciendo, su madre se sentía muy orgullosa de él.
Una noche cuando Serena cantaba sus bellas canciones, Senor se alejó y encontró a una señora mayor sollozando en el puerto, muy angustiado volvió al lado de su madre y le contó lo sucedido. Serena que era muy comprensiva se acercó con su hijo a ver lo que le sucedía a la señora y… ¿Cuál fue su sorpresa? Era su madre. Entonces Serena comenzó a cantar una bella canción a su madre, ésta la reconoció rápidamente y poco a poco se fue acercando a sus brazos.
Fue un momento entrañable para los tres. Desde entonces, a Serena se le ve mucho con su hijo por aguas de Luarca.
Si alguno quiere vivir una experiencia tan bonita, sólo tiene que acercarse a Luarca y donde vean a una ancianita con los rasgos más felices que se hayan podido ver, deberán sentarse junto a ella y verá como Serena junto con su hijo se acercan y cantan a dúo melodías bellísimas, llenas de ternura y amor.

FIN


CANCIONES (bisabuela de Dakota Serrano González)
 

Canciones para el bebé

Canciones de romería

Adivinanza

Aserrín, aserrán,
maderinos de San Juan,
los del Rey sierran bien,
los de la reina también …
y los del duque …
truque, truque, truque.
El sillón de la Reina,
que nunca se peina,
un día se peinó
¡y el sillón se rompió!

-Sal a bailar buena moza,
Sal a bailar resalada,
que la sal del mundo tienes,
y no la meneas nada …

- Al subir el trébole,
el trébole, el trébole,
al subir el trébole
en la noche de San Juan…

En este banco
está sentado un padre y un hijo,
el padre se llama Juan,
y el hijo ya te lo he dicho
(Esteban)

Frase típica de invierno

“Fae un frío que escarabaya el peyeyu”


TRABALENGUAS

TRABALENGUAS LOS TIGRES (Mauro)

María Chucena techaba su choza,
Y un techador que por allí pasaba le dijo:
- María Chucena,
¿techas tu choza o techas la ajena?

-Ni techo mi choza, ni techo la ajena,
Que techo la choza de María Chucena.


Tres tristres tigres
tragaban trigo en el trigal.

Un tigre es una fiera,
dos tigres son dos fieras,
y tres tigres son un trabalenguas.

Había una vez un tigre,
que de tanto espantantigrar
se quedó espantantigrado.


CUENTO (Adrián) “ADIÓS CORDERA”


Un sábado de xunetu, al amanecerín, Antón, empetenáu, echó andar camín de Xixón, levando delante a la Cordera, ensin más arreos que’l correón de la esquila.

Pinín y Rosa dormían. Otros díes había qu’espertarlos a ñalgaes. Ese día pá dexólos tranquilos pero, acabante levantase atopáronse ensin la Cordera. “De xuru que mio pá la levó al güe”. Yera nidio. Pinín y Rosa camentaben que la vaca diría a puxones. Parecía-yos que nun quedería más xatinos, pos toos acababa por perdelos llueu, ensin saber cómo ni cuándo.

Al atapecer, Antón y la Cordera entraben pel corral murnios, prayao y llenos de polvo. El padre nun dixo nin un rispiu, pero los fiyos achisparon daqué. Nun vendiera porque nadie foi a llegar al preciu qu’a él se-y punxera na mollera. Yera endemasiáu: un engañifa del cariñu. Pedía asgaya pola vaca pa que ningún s’atreviere a lleva-yla.

Los que s’averaren amercala colaron bien ceo enfurruñaos con aquel paisanu qu’amiraba colos qüeyos asprecetaos a quien s’atrevía a manda-y cuasi lo que pedía. Hasta lo cabero’l mercáu tuvo Antón de Chinta del Humedal, aguardando la fatalidá. “Nun podrán dicir – comentaba pa sí- que yo nun quiero vender, son ellos que nun me dan pola Cordera lo que val”.

Y por fín, sospirando, sinón muy ufano, daqué más resináu, entaimó la marcha darréu pela carretera Candás adelante, pente’l Xaréu y el ruíu de gochos y anoyos, xatos y vaques, que los paisanos d’abandes aldegues d’alredior arreaben con más o menos trabayo ente homes y animales.
Nel Natahoyo, nel cruce de dos caminos, de la que venía entovía tuvo cerca’l de Chinta de quedase ensin la Cordera: un vecín de Carrió que ya anduviera tol día alredior ufiertando y dalgunos duros menos de los que pedía, dio-y l’últimu quite, enforma enfiláu.

El paisanu de Carrió subía, subía, lluchando ente la cuicia y l’antoxu de colar cola vaca. Antón, como un sierru.

A lo cabero la cuicia pudo más: el picu los cincuenta separtólos dafechu; soltaron les manes caún coló pel so llau. Antón per una caleya qu’entre mariselves serondes y zarzales en flor, apoctólu hasta so casa.

CANCIÓN (Andrea)
“LA MUÑECA VESTIDA DE AZUL”


A mi burro, a mi burro le duele la cabeza,
y el médico le ha puesto una gorrita negra.
Una gorrita negra, mi burro enfermo está.

A mi burro, a mi burro le duele la nariz,
y el médico le ha dado agüita con anís.
Una gorrita negra, agüita con anís, mi burro enfermo está.

A mi burro, a mi burro le duele la garganta,
Y el médico le manda una bufanda blanca.
Una gorrita negra, agüita con anís, una
bufanda blanca, mi burro enfermo está.

A mi burro, a mi burro le duele el corazón,
Y el médico le ha puesto jarabe de limón.
Una gorrita negra, agüita con anís, una bufanda blanca, jarabe de limón, mi burro enfermo está.

A mi burro, a mi burro le duelen las pezuñas,
Y el médico le ha puesto emplaste de lechugas.
Una gorrita negra, agüita con anís, una
bufanda blanca, jarabe de limón, emplaste de lechugas, mí burro enfermo está.

A mi burro, a mi burro le duelen las rodillas,
Y el médico le manda un frasco de pastillas.
Una gorrita negra, agüita con anís, una bufanda blanca, jarabe de limón, emplaste de lechugas, un frasco de pastillas, mi burro enfermo está.


A mi burro, a mi burro ya no le duele nada,
Pero el muy perezoso, durmiendo está en la cama.

Tengo una muñeca
vestida de azul
con zapatos blancos
y blusa de tul.

La saqué a paseo,
se me constipó
la metí en la cama
con mucho dolor.

Esta mañanita
me dijo el doctor,
que le de jarabe
con un tenedor.

Salta la tablita,
yo ya la salté,
sáltala de nuevo
que ya me cansé.

Dos y dos son cuatro,
cuatro y dos son seis,
seis y dos son ocho
y ocho dieciséis.
 

LOS PÁJAROS NO TIENEN DIENTES (Susana)


Los pájaros no tienen dientes,
con el pico se apañan.
Los pájaros pescan peces,
sin red ni caña.
Los pájaros, como los ángeles,
tienen alas.
Los pájaros son artistas
cuando cantan.
Los pájaros son músicos dormidos
en las ramas.
Da pena ver un pájaro
en la jaula.
 

TRABALENGUAS (Susana)

Yo tenía una pájara
pili pilazara
pili peluda
pili panzuda

Tenía unos pajaritos,
pili pilazaros
pili peludos
pili panzudos
 

El día que se cayó el cielo


No hace mucho tiempo, en un encinar, picoteaba un pollito, cuando de repente empezó a soplar el viento y una bellota le cayó en la cabeza. Tal susto se dio el pollito, que creyó que se iba a caer el cielo y, muy asustado, decidió ir a contárselo al rey.
Andando, andando, se encontró con una gallina que le dijo: - ¿A dónde vas con tanta prisa pollito? Y el pollito contestó
El cielo se va a caer
Y el rey lo debe saber
- Pues espérame, que voy contigo.
Iban los dos por el camino, cuando se encontraron con un pato.
- ¿A dónde vais los dos con tanta prisa? Y el pollito y la gallina contestaron :
El cielo se va a caer
Y el rey lo debe saber
- Pues esperadme, que me voy con vosotros.
Y se fueron los tres juntos. Al rato se encontraron con un pavo.
- ¿A dónde vais los tres con tanta prisa? Y el pollito, la gallina y el pato le contestaron:
El cielo se va a caer
Y el rey lo debe saber
Y se marcharon los cuatro juntos. Andando, andando se encontraron al zorro que les preguntó a dónde iban. – Claro, claro……Pero venid conmigo a mi madriguera para que descanséis, luego nos vamos los cinco juntos a animar al rey – les dijo el astuto zorro-
Y el pollito, la gallina, el pato y el pavo, caminando más deprisa, le dijeron:
- No, muchas gracias, pero no podemos pararnos, que
El cielo se va a caer
Y el rey lo debe saber
Y, por fin, después de mucho caminar, llegaron al Palacio Real.
- ¿Qué queréis? – Les preguntó el rey.
Y el pollito, la gallina, el pato y el pavo le contestaron:
El cielo se va a caer
Y tú lo debes saber
El rey contuvo la risa, les agradeció la advertencia y les dio una moneda a cada uno, al tiempo que les decía:
El cielo no se caerá
Pues el rey lo impedirá
Y el pollito, la gallina, el pato y el pavo, uno detrás de otro, con sus monedas en el pico,
regresaron contentos a sus casas por haber evitado que el cielo se cayera.


Juego” El Barco”


Este juego tiene como fin desarrollar la agilidad mental del niño.

Se colocan los niños en corro y el director arroja un pañuelo a los pies de uno de ellos, al mismo tiempo le dice:

- De la Habana vino un barco cargado de…………….
El niño que recibe el pañuelo debe contestar con unos con unos nombres que empiecen con la letra designada. Por ejemplo, si juega a la letra H, debería decir: Habas, historia……… si no contesta o contesta mal, paga prenda y continúa el juego.

Trabalenguas

Yo tengo una gallina
petrinca, potranca pitibili
blanca.
Si la gallina
petrinca, potranca, pitibili
blanca,
tuviera hijos,
¿qué harían los pollitos petrincos,
Potrancos, piti bili blancos?