Contar con sonido
¡Esa no es la voz de Astérix! Gritaban unos adictos al comic ante una película del personaje. Ninguno había oído jamás a Asterix, ninguno había compartido con los demás cual era “su voz” del personaje pero la sentencia era unánime: esa no es su voz. El mensaje audiovisual tiende a completarse si falta alguno de sus componentes, tal es su fuerza y nuestra necesidad de completar el mensaje.
“Si la voz de la radio te enamora no pases por la emisora”. Clamaba un locutor de la radio sospechamos que preventivamente. Todos hemos imaginado el rostro de una voz, completamos el mensaje. El sonido nos “saca” o nos mete dentro de una película, nos la hace creíble o dificulta la recepción del mensaje.
¿Has escuchado alguna vez una historia con los ojos cerrados? ¿A que ahora entiendes de qué hablamos?. Como decía un spot de radio tras dejar pasar unos segundos sin sonido en la emisión ¿te imaginas un mundo sin radio? ¿Te lo imaginas sin sonido? Pues eso… tal es la importancia de la información que nos aporta el sonido. Algunos dicen que una imagen vale más que mil palabras… y sonidos. ¡Se abre el debate! Todas las respuestas son buenas porque seguro que al final estaremos de acuerdo en que no renunciamos a nada y nos quedamos con todo. ¿Qué vale más la imagen o el sonido? Depende, todo depende… |