ANTOLOGÍA POÉTICA DE LA GENERACIÓN DE 1927

2. Pedro Salinas (1892-1951)

       La poesía de Pedro Salinas tiene un tono bastante intelectual, aunque es más cálida y expresiva que la de su coetáneo Jorge Guillén. Salinas concibe la poesía como un modo de acceso a las honduras de la realidad, a la esencia de las cosas y experiencias vitales, a través de un proceso de interiorización. Ese planteamiento da lugar a una poesía pura, con temas de raíz futurista en sus primeros libros (Seguro azar –1929-, Fábula y signo –1931-) y amorosa en los siguientes —La voz a ti debida (1933), Razón de amor (1936), sus dos obras maestras— en la que el poeta intenta indagar en las razones últimas de lo afectivo, más allá de las emociones eróticas superficiales. Todo ello a través de un lenguaje que resulta sincero y emotivo, precisamente por su ausencia de efectos brillantes, y donde el ingenio se manifiesta en paradojas, observaciones insólitas, juegos de ideas, condensación de conceptos, etc.

        Después de la Guerra Civil, Salinas se exilia en los EEUU, donde escribe su libro El contemplado (1946), que abre una nueva fase de su obra: el poeta mantiene una lucha entre su fe en la vida y la angustia que le causa la situación política y social que ve a su alrededor. Dentro de esta segunda época, destaca el poema Cero, suscitado por el horror de la bomba atómica.

 

   

¡Si me llamaras, sí;

si me llamaras!

 

Lo dejaría todo,

todo lo tiraría;

los precios, los catálogos,

el azul del océano en los mapas,

los días y sus noches,

los telegramas viejos

y un amor.

Tú, que no eres mi amor,

¡si me llamaras!

 

Y aún espero tu voz:

telescopios abajo,

desde la estrella,

por espejos, por túneles,

por los años bisiestos

puede venir. No sé por dónde.

Desde el prodigio, siempre.

Porque si tú me llamas

si me llamaras, sí; si me llamaras!

será desde un milagro,

incógnito, sin verlo.

 

Nunca desde los labios que te beso,

nunca

desde la voz que dice: "No te vayas".

 

La voz a ti debida (1933)

 

“Si me llamaras, sí”

(Poesía pura)

 

     Pedro Salinas realiza una interiorización del sentimiento amoroso: expresa aquí el anhelo de que sean más profundas unas relaciones que ya existen (en los últimos versos, comprendemos que esa mujer a la que se dirige es una mujer "cercana" y, sin embargo, aún no es "su amor"). Así expresa su deseo de ir "más allá" de la experiencia inmediata, en su búsqueda perenne de plenitud, de absoluto. EI lenguaje de Salinas es preciso, denso, sin apenas imágenes. El poeta utiliza el verso libre, que le permite seguir los meandros de su pensamiento. En los vv. 5-9 utiliza un recurso propio de la poesía contemporánea: hace una "enumeración caótica", donde se mezclan todos aquellos elementos de la vida cotidiana que pierden sentido ante la llamada del amor excepcional.

     Observa el gusto de Salinas por las paradojas. Señálalas y explica los efectos que producen en el lector.

Explica el valor poético de la enumeraciones caóticas (vv. 5-9; 13-17).

Analiza el concepto de “amor” que se deduce de este poema.

 

UNDERWOOD GIRLS (1)

Quietas, dormidas están,

las treinta redondas blancas.

Entre todas

sostienen el mundo.

Míralas aquí en su sueño,

como nubes,

redondas, blancas y dentro

destinos de trueno y rayo,

destinos de lluvia lenta,

de nieve, de viento, signos.

Despiértalas,

con contactos saltarines

de dedos rápidos, leves,

domo a músicas antiguas.

Ellas suenan otra música:

fantasías de metal

valses duros, al dictado.

Que se alcen desde siglos

todas iguales, distintas

como las olas del mar

y una gran alma secreta.

Que se crean que es la carta,

la fórmula como siempre.

Tú alócate

bien los dedos, y las

raptas y las lanzas,

a las treinta, eternas ninfas

contra el gran mundo vacío,

blanco en blanco.

Por fin a la hazaña pura,

sin palabras sin sentido,

ese, zeda, jota, i...

Fábula y signo (1931)

(1) En inglés, “Las muchachas Underwood”, esto es, las teclas de la máquina de escribir.

       

 

“Underwood girls”

(Futurismo—Creacionismo)

 

 

      El Futurismo italiano fue conocido pronto en España: Ramón Gómez de la Serna publicó en 1910 su manifiesto en la revista Prometeo; pero no creó escuela. Sin embargo, esporádicamente, encontramos huellas de su temática ?el maquinismo, el elogio de la velocidad y de la vida moderna...? en la poesía de la Generación del 27.

      Los cuatro primeros versos son la introducción que organizan todo el poema: fíjate en el desarrollo posterior de la palabra “dormidas” (“en sus sueños”, “en las nubes”, “despiértalas”, “música”...) y la explicación final del “mundo vacío”, papel en blanco (“blanco en blanco”). Este canto al poder de lo moderno (la máquina de escribir de entonces, similar a nuestro ordenador actual) es característico del creacionismo. El ritmo viene marcado por la utilización métrica de un tipo de verso y las repeticiones (analízalo y coméntalo).