Derechos Humanos
Antes del odioPara ilustrar lo que hemos trabajado en esta sección, hemos elegido este poema de Miguel Hernández porque es un canto a la libertad, derecho irrenunciable del hombre.
No, no hay cárcel para el hombre.
No podrán atarme, no.
Este mundo de cadenas
Me es pequeño y exterior.
¿ Quién encierra una sonrisa?
¿ Quién amuralla una voz?
A lo lejos tú, más sola
Que la muerte, la una y yo.
A lo lejos tú, sintiendo
En tus brazos mi prisión,
En tus brazos donde late
La libertad de los dos.
Libre soy, siénteme libre.
Sólo por amor.
Cancionero y romancero de ausencias