El viaje de estudios a Roma ha sido una experiencia muy positiva, ya que hemos conocido un lugar totalmente diferente y muy espectacular. El primer día, después de instalarnos en el hotel, dimos una vuelta por Piazza Navona que nos encantó por los monumentos más representativos de la Roma Antigua: El Coliseum, que nos impresionó, y los Foros. El miércoles paseamos por la Plaza de España, la Plaza del Popolo y las hermosas calles del Trastévere, uno de los lugares con más encanto de la ciudad. Sus callejuelas laberínticas tienen muchos bares y restaurantes, por lo que atrae a diario, no sólo a muchos turistas, sino también a muchos ciudadanos romanos. En la Fontana di Trevi, la fuente más grande y famosa de Roma, tiramos una moneda como manda la tradición: de espaldas a la fuente y por encima del hombro izquierdo para asegurarse el regreso a la ciudad. Al día siguiente estuvimos en el Vaticano y los Museos Vaticanos donde
contemplamos los maravillosos frescos de Miguel Ángel en la Capilla Sextina. El último día visitamos San Juan de Letrán -la catedral de Roma-las Termas de Caracalla, el Circo Máximo e introdujimos la mano en la Bocca Della Veritá que, según cuenta la leyenda, muerde a quienes mienten.
La
comida también nos gustó mucho y para la mayoría fue
nuestro primer viaje en avión. En definitiva, el viaje nos pareció muy enriquecedor en todos los aspectos y volvimos enamorados… de Roma. |