La Biblioteca Escolar es un recurso imprescindible, esencial para la formación del alumnado en una sociedad que demanda ciudadanos con destrezas lingüísticas, capaces de seleccionar la información que necesitan, analizándola críticamente y construyendo a partir de ella su propio aprendizaje. El entorno de la biblioteca es, a su vez, un espacio privilegiado para el acercamiento a textos literarios, ensayísticos o técnicos, la adquisición del hábito lector y la afición por el buen hacer en la expresión y producción propias, que tantas repercusiones tienen en el proceso educativo general.
Con la colaboración de docentes provenientes de especialidades didácticas diferentes, es posible enriquecer la aportación de la biblioteca, de manera que no solo ofrezca un servicio de préstamo y asesoramiento, sino que desarrolle una actividad dentro de la propia dinámica académica del centro, necesitada en ocasiones del catalizador necesario para que el conocimiento fragüe en aprendizaje creativo.
Desde Biblioluces estamos diseñando estrategias de sensibilización y fomento de la lectura que utilicen las tecnologías de la información, esencia de esa “nueva dimensión” con la que hoy se aliña la formación escolar de toda la vida. Algunas de estas estrategias están indicadas para antes de empezar a leer; otras son actuaciones concretas relacionadas con la propia lectura. También cultivamos un nutrido grupo de propuestas creativas que pueden llevarse a cabo después de leer, intentando que nuestras actuaciones ayuden a consolidar el hábito de manera natural, con sentido común, sin caer en la utilización de puestas en escena complicadas, enfoques lúdicos desproporcionados o parafernalias festivas, imposibles de mantener en el tiempo, que no hacen más que convertir la lectura de un libro en una especie de reto personal, que una vez satisfecho no reclama por derecho la necesidad de ser repetido.
El concurso de Internet posibilita que cualquier miembro de nuestra comunidad escolar, en el centro o desde su domicilio, pueda participar en nuestras actividades, con la posibilidad, hasta ahora inédita, de que en dichas actividades estén involucrados a la vez estudiantes, docentes, padres o participantes externos.
Colaboradores de Biblioluces han diseñado una plataforma electrónica, en formato “bitácora”, que permite acercar la biblioteca al usuario, y donde se pueden plasmar cuántas iniciativas e inquietudes se desprendan de las ideas que vayan surgiendo. El carácter abierto, dinámico, participativo y directo de este medio ofrece abundantes posibilidades que, de otro modo, sería excesivamente gravoso llevar a la práctica. Utilizando dicho soporte hemos realizado grabaciones ("audio libros"), organizado convocatorias plásticas y literarias, difundido propuestas lúdicas, alentado la participación en la “vida escolar” de personas de relevancia social, política o cultural que han accedido a participar, difundido mensajes de animación a la lectura y la escritura apoyando campañas propias o institucionales, recomendado lecturas y novedades editoriales...
Con todo ello pretendemos crear una imagen de biblioteca que la distinga como elemento singular dentro del propio IES, contribuyendo a desvincular este espacio, —en el que se lee, se escribe y se consulta autónomamente—, del aula, donde el proceso de aprendizaje se dirige y requiere de un intermediario formal como es el profesor de la materia, aunque no renunciamos a nuestra aspiración de introducir la lectura y la escritura como prioridad dentro del proceso formativo general. Para materializar esta pretensión hemos incluido los objetivos generales de este proyecto dentro de la acción tutorial siguiendo las pautas que determina el plan de lectura de centro. |