¡Qué ilusión! Y sin embargo, no me voy de viaje, ni llegan las vacaciones, no es mi primer trabajo, mis hijas ya saben caminar… Entonces, ¿ilusión? Pues sí, porque afronto un reto. Así me siento desde el inicio de este curso cuando pienso en la Biblioteca del centro. Participamos en el Plan de mejora de las bibliotecas escolares y los Planes de lectura, y somos 19 los profesores y profesoras que, con mucha ilusión, estamos dando nuestros primeros pasos.
Precisamente hoy hemos planeado una de nuestras actividades: La Caza del Tesoro. Cada semana iremos dando pistas sobre un libro de nuestra biblioteca y quien descubra de cuál se trata, ¡tachán! Tendrá su recompensa. Seguro.
Y es que ideas no nos faltan. Llevamos trabajando desde el primer trimestre: preparamos exposiciones; fuimos al teatro a la Sala Loreto de Colunga (gracias, Manuel, por tu ayuda); recomendamos lecturas; felicitamos la Navidad; recibimos sugerencias y actualizamos los fondos; catalogamos todos los materiales de que disponemos y los vamos ordenando poco a poco; señalizamos las secciones con carteles de colores; regalamos unos marcapáginas preciosos a todo aquel que se acerca y se lleva su libro de préstamo; creamos nuestro logotipo y le pusimos un nombre a nuestra biblioteca: la Biblioluces.
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