Planes de acogida en los centros

Desde los centros educativos se deben llevar a cabo acciones de acogida tanto con el alumnado recién llegado como con sus familias, para favorecer  las posibilidades de inclusión en la vida escolar. Estas actuaciones deben formar parte del plan de atención a la diversidad y estar incorporadas en la cultura escolar del propio centro. Aunque es competencia y responsabilidad de toda la comunidad acoger a los recién llegados, es conveniente definir, distribuir, protocolizar y recoger en un documento las actuaciones a llevar a cabo con los recién llegados.

El alumnado que se incorpora de otros países trae consigo una amplia variedad de experiencias previas: puede que nunca hayan tenido contacto con nuestra lengua, o pueden proceder de países latinoamericanos, pueden haber pasado previamente un tiempo en otra comunidad autónoma y haber tenido ya acceso a clases de español, pueden estar alfabetizados en su lengua materna o no, pueden haber tenido una escolarización previa irregular o normalizada, pero comparten determinadas necesidades comunes:

  • Un ambiente de escolar de acogida cálido, seguro y libre de tensión, donde sean valorados.
  • Que su bilingüismo se reconozca como un valor positivo para su desarrollo intelectual.
  • Sentirse parte del grupo y del ambiente del centro tan pronto como se incorporan.
  • Realizar actividades de aprendizaje que sean relevantes, accesibles y en contexto con el currículo ordinario.
  • Verse a sí mismo, su lengua, cultura e identidad reflejada en el aula y en el centro en un entorno inclusivo.

Para conseguir estos objetivos, se deben desarrollar las siguientes actuaciones:

  • Acogida a los recién llegados, mediante la planificación de actividades como las entrevistas iniciales con el alumnado y su familia.
  • Evaluación inicial: curricular y del español como segunda lengua.
  • Flexibilidad y adaptación del currículo.
  • Planificación de apoyos para alumnado con escolarización previa deficiente.
  • Adaptación pedagógica y de la práctica docente.
  • Valoración de las lenguas y culturas de origen y de los conocimientos adquiridos con anterioridad.
  • Trabajo conjunto con la familia.

Dada la variedad de situaciones personales del alumnado, no se pueden generalizar las actuaciones de acogida ni la evaluación inicial. También se debe tener en cuenta que en el proceso de admisión en el centro, ellos/as o sus familias pueden estar atravesando momentos difíciles y que les producen ansiedad, como trámites relacionados con encontrar una vivienda adecuada o problemas económicos o simplemente estar sufriendo, en el caso de adolescentes, lo que se denomina el duelo migratorio. En algunos casos, puede que incluso el problema sea mayor, al tratarse de menores no acompañados y que no cuentan con un entorno familiar que les apoye.

Es vital, por lo tanto, realizar las actuaciones de acogida con sensibilidad, utilizando apoyos personales siempre que sea posible, como intérpretes o personas de su lengua o cultura que lleven tiempo viviendo aquí para ayudar con el idioma.

Por otro lado, las actividades de clase también tienen que ser alcanzables y accesibles y para que esto sea posible, es necesario llevar a cabo una evaluación inicial que facilite al profesorado la información necesaria para determinar qué tipo de apoyo (en caso de que se requiera) será necesario para facilitarles su participación activa en las actividades curriculares del aula.

Protocolo de acogida en un centro 

   Publicación: Orientaciones para la acogida sociolingüística de alumnado inmigrante