Mehndi
es una forma de arte tradicional que se practica en Oriente Medio. En
Marruecos y en numerosos países, las mujeres se
hacen tatuajes en las manos y en los pies como gesto de prosperidad,
belleza y para alejar los males, que se borran al cabo de unos días. Se
utilizan principalmente en festividades religiosas, como Eid, o
para las bodas, en las que las manos y pies de la novia se decoran con
intrincados diseños el día anterior a la boda.
Para realizar los
dibujos no se utilizan agujas, sino una pasta hecha a partir de una
planta, la Henna (de la palabra árabe
'hina'). Sus hojas se secan, se machacan y se filtran para conseguir
un polvo que luego se mezcla con aceite y agua o té. A veces también se le
añade zumo de limón y azúcar (o bien se aplican más tarde) para potenciar
sus propiedades adhesivas.
A diferencia de los tatuajes, la henna no duele
por que no se utilizan agujas ni hay perforación de la piel. La henna se
aplica sobre la piel, y produce una sensación fresca muy agradable, además de que los
ingredientes huelen muy bien.
Además de su uso
como tatuaje no permanente, la henna tiene propiedades medicinales, pues
se utiliza para tratar las quemaduras solares.
Los tatuajes de henna duran de 1 a 3 semanas,
dependiendo de varios factores: cuánto se lave el área tatuada, que tipo
de jabón se utiliza, la frescura de la henna usada, el pH de la piel y la
temperatura corporal, entre otros. El color obtenido depende en gran parte
de que parte del cuerpo sea, las palmas de las manos y las plantas de los
pies son en las que se obtienen colores más oscuros.

Aplicación
Con la pasta se
pinta la piel utilizando un pincel fino, un palito o una bolsa de plástico
en la que se hace un pequeño agujerito por el que sale la pasta.
Se debe dejar la
pasta algo más de una hora sobre la piel, cuanto más tiempo se deje, más
duradero será el tatuaje o mancha que deja en la piel.
Se utilizan varios métodos para "sellar" la
pasta sobre la piel, entre los que se encuentra el uso de una mezcla de
azúcar y limón que se debe aplicar cuando la pasta esté seca y repetir el
proceso unas tres veces.
Una vez seca la henna, se debe retirar con
cuidado la costra que ha dejado en la piel con un paño húmedo y no se
aconseja mojar la zona antes de 24 horas, para que el tatuaje dure más.
El color rojizo amarronado de la henna comienza
a desdibujarse al cabo de dos días y a la semana se convierte en una
mancha clara. Suele ser apreciable en la piel hasta un máximo de quince o
veinte días, dependiendo de la temperatura corporal de cada persona.
Su
uso es sólo temporal, si te cansas de ella tan solo debes retirarlo con
alcohol
Puedes ver algunos diseños aquí: