EL LIBRO ENTRÓ EN CALOR

 

 

Estaba el señor Don Libro

sentadito en su sillón,

con un ojo pasaba la hoja 

con el otro ve televisión.

Estaba el señor Don Libro

aburrido en su sillón,

esperando que viniera... 

( a leerle)

algún niño lector.

Don Libro era un tío sabio,

que sabía de luna y de sol,

que sabía de tierras y mares,

de cuentos y aves,

de peces de todo color.

 

Estaba el señor Don Libro

tiritando en su sillón,

vino un niño, le cogió en sus manos

 y el libro entró en calor.

 

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  Última modificación: 8 de febrero de 2002.