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A
la hora de redactar estos apuntes se han tenido en cuenta
las siguientes consideraciones:
Para las combinaciones binarias e hidróxidos se adopta la
nomenclatura sistemática para nombrar los compuestos.
Se renuncia a la nomenclatura de Stock,
al menos en los cursos de 3º y 4º de la ESO, ya que en la
iniciación a la nomenclatura y formulación lo que parece
más conveniente es simplificar todo lo posible y la determinación del estado de oxidación
de un elemento en el seno de un compuesto es una
dificultad añadida. La nomenclatura de Stock se emplea en los cursos de bachillerato.
Para los oxoácidos y oxosales se recurre a la nomenclatura
tradicional
(ácido sulfúrico, carbonato de sodio... etc), admitida por
la IUPAC, ya que el uso de la nueva nomenclatura de adición
requiere unos conocimientos estructurales que nuestros
alumnos no poseen.
Se adoptan los nombres de fosfano,
arsano y estibano,
pero haciendo siempre una referencia a sus antiguas
denominaciones (fosfina, arsina y estibina).
El dilema planteado con los óxidos de los halógenos
(¿haluros de oxígeno?)
se resuelve, simplemente, no poniendo ejemplos de estos
compuestos. Las combinaciones del oxígeno con los
halógenos permanecerán en un limbo indefinido para no
vulnerar la norma ni introducir una nomenclatura
difícilmente asimilable.
La nomenclatura y formulación de peróxidos, oxoácidos del
Cr, Mn y B y la nomenclatura y formulación de sales ácidas
se reserva para el nivel de bachillerato.
NOTA: para ver la nueva normativa IUPAC sobre
formulación inorgánica, consultar
Recomendaciones de la IUPAC de 2005
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