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...y Dios ¿qué dice? |
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| Comentarios técnicos |
Comentarios literarios |
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Jugando con la atracción del mal. En una cultura del contravalor se puede utilizar el icono tradicional del mal, un demonio, como sujeto para llamar la atención de un público que no acepta determinados convencionalismos tradicionales, pero que también es consumidor y consumidor de bebidas alcohólicas. Nos encontramos ante una representación de un demonio elegante y que responde al mensaje de ser "be" bueno "good", ser bueno o el mejor en el contravalor de ser malo, el mejor de los malos. Dentro del juego de sentidos del mensaje nos encontramos, por otro lado, con la necesidad de descargar el rigor y la rigidez del personaje central con un fondo de colores vivos, colores de fiesta, incluso pueden llegar a recordar el traje de un payaso. |