| En un plano general hacemos un
recorrido visual que va desde el cuerpo del hombre, a través del cable, a
un teléfono antiguo.
Una luz dura azota la espalda del hombre y nos
hace ver la inconveniencia de una llamada de teléfono en medio de un
relajante baño con espuma.
La leyenda nos remite al objetivo del
comunicador. Si no hubiera texto, no sabríamos qué se nos intenta
vender. "Quizás sea ella y su sugerente voz" o...
unas letras grandes y blancas que ocupan gran parte de la imagen nos
ofrecen la solución: la compañía telefónica nos da los buenos días y
nos ofrece un contestador automático. |
| Nombre: |
Good morning, can.... |
| Compañía: |
Panasonic |
| Publicación: |
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| Años: |
80's |
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Atado a una moderna columna, he aquí al hombre. En su
espalda los restos de la flagelación de la estresante vida actual.
Un púdico y oportuno lienzo cubre sus vergüenzas. Una mirada de
incertidumbre profundiza el dolor del martirio. ¿Por qué tanto
sufrimiento?, ¿tanta prisa?, ¿tanto calvario?, ¿cómo apartar este
amargo cáliz?... Sólo el hado benéfico de la compañía Panasonic
nos propone la solución: un simple contestador automático. |